Argentina no sintió el espíritu adolescente

Un breve repaso por el polémico concierto que brindó Nirvana en suelo argentino

Por Esteban González
Colaboración Kevin Cetto


Kurt Cobain nació en la precaria ciudad de Aberdeen, ubicada a pocos kilómetros de Seattle, la cuna del movimiento Grunge. El flaco salió de ahí para perseguir su sueño de ser estrella de rock, un sueño que terminó con él mismo. Junto con Krist Novoselic y Chad Channing creó una de las bandas mas enigmáticas de todos los tiempos: Nirvana. En 1989 sacan su primer álbum titulado Bleach. Pero fue en 1991 que logran la fama mundial con la llegada de Nevermind y del baterista Dave Grohl (actual cantante y guitarrista de Foo Fighters). Este segundo disco rompe todos los esquemas, pero el éxito tiene sus consecuencias: la fama y las criticas de miles de boludos que son veneno de cobra. Si sos una persona sensible que no se banca el caretaje mejor seguí tocando en el subte.

Kurt, también apodado “la voz de la generación X”, y Nirvana al igual que miles de bandas impresionantes, pasaron por la Argentina en 1992 (dos años antes de que Cobain terminara con su vida dándose un solemne y digno corchazo en la pera -siendo así una de las mayores tragedias en el mundo del Rock-).

Todos nosotros sabemos que somos un público diferente al del resto del mundo, que no podemos estar quietos, que saltamos todo el recital, y cantamos hasta los solos de batería haciendo pum pum tash tash o simplemente agitando las manos como desquiciados. Pero también somos muy poco tolerantes e impacientes y esto a Kurtco no le cabió mucho que digamos. A continuación voy a relatar un poco de lo que pasó en ese recital (al que lamentablemente no pude asistir porque ni siquiera había nacido).

Nirvana arribó al Aeropuerto de Ezeiza el 29 de Octubre de 1992. Llegaron desde Seattle, Cobain, Krist Novoselic, Dave Grohl, Courtney Love (esposa de Cobain) y las Calamity Jane (una banda de pibas apadrinada por Kurt). Se hospedaron en el Sheraton de Retiro. Todos, menos Kurt, salieron a recorrer la ciudad, él prefirió quedarse en el hotel. La banda se presentó al otro día en el José Amalfitani (estadio de Vélez Sarsfield) en el marco del Festival Rock & Pop.

El show comenzó alrededor de las 21:30hs, tocaron las Calamity Jane (antes tocaron Los Brujos), la banda de las amigas de Kurt, como teloneras, y ahí comenzó el quilombo. El público argentino se puso molesto con las chicas y empezó a lanzarles todo tipo de objetos: monedas, piedras, barro, de todo menos gas pimienta, por suerte. 

Las chicas, al finalizar el acto, salieron llorando del escenario, esto puso del orto a Cobain, argumentando que era un acción totalmente machista y sexista. Quiso salir a putiar a todo el estadio pero Krist lo tranquilizó y pudo contenerlo. Pero el rubio iba a tomar venganza por esto. A las 22:30hs en Liniers, Nirvana tiraba el estadio por la ventana con un tema imposible de identificar, un bosquejo de lo que sería alguna nueva canción que después quedó afuera de In Utero (tercer y último disco de la banda). Kurt Cobain estaba evidentemente enojado y el sonido de su guitarra hablaba por él. Iban casi seis minutos de show cuando, después de terminar Aneurysm, Cobain hizo sonar la introducción de su más grande hit: Smells like teen spirit (Huele a espíritu adolecente). Pero enseguida lo cortó y tocó Breed, otro tema de Nevermind. Nuevamente hizo sonar el famoso Riff que vuelve loco a todos y otra vez lo cortó con violencia. Continúan tocando Drain you, después Beesmax (tocada por última vez en este recital y que fue el reemplazo de Teen Spirit en la lista) y Spank thru (canción editada en un demo Pre-nirvana). Se va todo Vélez al pogo con School . Luego sí, empieza a sonar un hitazo amado por todos, el popular Come as you are, pero en una versión totalmente distorsionada. Cuando el rubio vio que a la gente le copaba, empezó a cantar cualquier cosa con onomatopeyas para confundir al público. Después de afinar, suena Lithium (iiieee i eeee). Las canciones siguientes son Lounge Act, Silver y About a girl.

Después se escucha a Mr. Cobain preguntarle al bajista: “Hey, Krist ¿quieres bailar el tango?” Calculo que fue alguna ironía, aunque hubiera sido fantástico verlos bailar un tango ahí. La gente empieza a corear el famoso “Nirvana Nirvana” y ahí explota otro hit: Polly (para esta canción Grohl acompaña tocando una batería para niños) a continuación de este, otro éxito: In Bloom. Luego Territorial pissing suena muy acelerada, casi irreconocible, pero la gente la canta igual. Canciones siguientes: Been a son, On a plain, enseguida tocan Negative creep, Blew y dicen ¡ADIOS! Y se van. ¿Y el tema careta? ¿El que todos quieren? ¿El que la gente pago por escuchar? Regresa la banda después del famoso amague de irse. Ahí Nirvana anticipa el totalmente inédito All Apologies (después editado en In Utero) una canción hermosa, mi preferida personal. 

Bueno ahora sí, toda la gente espera Smell Like Teen Spirit. Pero el trío de Seattle empezó a tocar la canción con la que cerraban su recitales: Endless Nameless (Sin nombre, sin final) el tema es pura improvisación y finaliza con Kurt haciendo mierda su guitarra. Terminan de destrozar todo y se van. El público empeiza a cantar “Nirvana no se va”(toquen Teen Spirit, forros). Pero al final de 1 hora y media de show no tocaron su canción más famosa (el “JIJIJI”, el “De música ligera”, de Nirvana) dejando a 30.000 personas totalmente manija.

La gente no se enteró el porqué hasta mucho tiempo después. Sergio Marchi, de Clarín, fue el único Argentino en el mundo que tuvo el privilegio de hacerle una nota a Cobain. En esa entrevista dijo: “Después de lo que hicieron con Calamity Jane, entendí que el público no merecía la canción" y "para la banda el show dejó de importar”. Argentina tuvo la posibilidad de tener a Nirvana -que tocó en pocos lugares en Latinoamérica-, pero no lo supo aprovechar y, así, el público Argentino dio la nota una vez más.Recomiendo con mucha violencia el último documental sobre este pibe: Cobain: Montage of Heck.

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