El sonido de Los Beatles

Por Rafael Lorenzo

Hoy la obra que llegó a mis manos, nos lleva a la ciudad de Londres, por los años 60. La sociedad necesitaba algo excitante, algo de comienzos de los 60`. Para todo aquel que le interese el mundillo de la música, tocar un instrumento, la composición, la producción, el sonido, en definitiva cualquier lugar en la creación de música. Se trata de El sonido de Los Beatles. La autobiografía de Geoff Emerick (co-escrita por Howard Massey) , ingeniero de algunos discos (Revolver, Sargent Papper y Abbey Road) de los 4 pelilargos. ¡Debería ser de lectura obligatoria! Personalmente nunca fui muy conocedor de la obra de los piratas mod, pero, al leer el libro surgió en mí un gran respeto por estos y la gente que los acompañaba. Por la forma de tomarse el trabajo, evolucionar y no quedarse en el lugar cómodo con la formula de hacer hits. Creo que los movimientos culturales son a partir de sintonías al unísono de un conjunto de artistas (por propia decisión o de discográficas). En este caso, Los Beatles fueron la punta del iceberg . Tal como Virus y Soda Stereo en Argentina en los 80´, o Nirvana en los 90´.

Antes escribí “ingeniero”, pero, Geoff no estudió en ninguna Universidad, tuvo la suerte (la suerte es amiga de la acción, dirían Los Cafres) de entrar a laburar en los estudios EMI a los ¡15 años! A los 19 ya estaba a cargo de la consola de sonido en Tomorrow Never knows. Personalmente me hace reflexionar sobre el suicidio.

Es una delicia como describe las situaciones, las máquinas, las personas y a él mismo, corriendo los parámetros de lo normal y lo correcto en un estudio de grabación en las canciones y discos que le tocó grabar recomendado.

Es increíble que hace 50 años, las mismas virtudes, miserias y trucos, eran moneda corriente. Como es de esperar, el relator no es muy objetivo y le tira bastantes flores a Los Beatles. Recuerdo un pasaje en que junto con Paul hacen que su bajo suene más “redondo y profundo”, como los discos de Motown (cosa casi imposible porque el Beatle toca con púa y es blanco pálido). Sobre todo se nota que tiene un vínculo personal con uno en particular. Habrá que leerlo para enterarse.

Lo malo, es que teniendo una conexión a internet a mano, te distraés escuchando los detallitos de tal o cuál canción, imágenes de estudios, y todas las referencias que hace el autor. Sobre todo si te dispersas rápido como un servidor. El libro tiene un gran pico promediándolo, luego cae, se va por las ramas. Los desafíos profesionales que lo movilizaron se hicieron habituales y ya no tienen el mismo impacto. O quizás sucede que los primeros capítulos son geniales y es difícil mantener ese nivel. El testimonio del tipo es genial, declina un poco al final, que, me parece, va de la mano con la vida del autor.

Contras: ¡Le faltan fotos, dibujos, troquelados, imágenes para pintar! (al menos en la edición que me llegó). También más chisme y puterío.

P.D. ¡Qué bueno terminar una nota con la palabra puterío!

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