¡Empuja el cielo fuera!

Por Rodolfo Lema

"La canción es heroica porque confronta la muerte,
La canción es inmortal y con fiereza observa nuestra propia extinción.
La canción emerge del mundo espiritual con un mensaje verdadero.
Ese mundo es donde vivimos..."



20.000 días en la tierra es el no/documental del cantante, músico y poeta australiano Nick Cave. Su historia, sus bandas y su presente con los Bad Seeds (su banda actual). No/documental porque es una película que nos entrega, por un lado, data biográfica a partir de un recorrido de ideas sensibles, imágenes, escenas de circunstancias y encuentros que transcurren en un día completo en la vida de Nick (el día 20.000), preparadas con un criterio artístico tremendo y por otro lado imágenes de su proceso creativo de escritura y ensayos, sesiones de grabación y shows con los Bad Seeds.

Se puede decir que Nick nos desnuda sus recuerdos cercanos y pensamientos para explicar el porqué de su poesía o que expone su poesía y música para interpretar la vida. En hora y media de película habla y reflexiona sobre todo. Su padre, su madre, su hermana, su infancia, sus músicos más cercanos, dios, sus parejas, sus hijos, drogas, su relación con sus logros, el misticismo y la transformación del músico a la hora de subir a un escenario, sus recuerdos, sus búsquedas musicales, sus verdades, sus reflexiones poéticas, personajes, quienes somos, sus universos y sus fantasmas.

Enmarcando los relatos que van transcurriendo se pueden visibilizar la exposición de dos mundos en paralelo. El mundo de la creatividad en donde la música y la poesía son un poder de transformación y el mundo real donde se juntan experiencias para volver al otro mundo.
En cuanto a su letrística, parte de imágenes e ideas simples y cotidianas a las cuales le agrega elementos siniestros o ajenos buscando un "contrapunto". Nos destaca la importancia de recordar, ya que cuenta, escribir sobre las bases de recuerdos preciados que van definiendo nuestras vidas, cuenta historias que definieron su vida y las mitifica. De esta manera los dos mundos que propone reflexivamente, terminan siendo el mismo: El mundo en el que vivimos.

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