Entre las raíces y la actualidad: Kali Uchis y el pop globalizado

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Por Melisa Olivera

En el 2020, en plena pandemia e incertidumbre, la cantante colombiana-estadounidense Kali Uchis sacó uno de los álbumes más populares del año. Si bien ya era reconocida por sus primeros dos trabajos y colaboraciones con artistas consagrados como Gorillaz o Tyler, the Creator, Sin miedo (del amor y otros demonios) explotó en su género con un hit que se hizo viral en las redes sociales, telepatía. En este artículo exploraremos un poco del fenómeno musical en que se ha convertido Kali, en un recorrido por sus álbumes, atendiendo a sus particularidades y su innovador y fresco estilo; fashion, electrizante y diverso.

Por Vida

El primer trabajo importante de Kali Uchis es un EP llamado Por Vida, que se compone de canciones pop, baladas, coqueteos con la música electrónica y el reggae y canciones derivadas de lo que alguna vez fue el soul y géneros similares. Desde el título a algunas de las letras, podemos observar que juega con lo bilingüe y combina, de manera genuina, el inglés y el español, aunque predomine el inglés. Esto es debido a que Karly Marina Loaiza nació en Estados Unidos, vivió su infancia en Colombia y volvió a Estados Unidos, todavía a corta edad. Su infancia en Colombia le dejó vivencias marcadas de la cultura del país y sobre todo de su música; por ejemplo, se declara ferviente admiradora de Shakira, una de sus influencias.

Este EP posee vocales muy trabajadas desde lo armónico, como la canción totalmente a capella que abre el disco, Sycamore Tree, hasta canciones más movidas como Rush, donde despliega todo su rango vocal. A lo largo de los temas descubrimos que su voz tiene una gran diversidad, desde registros muy bajos a muy altos y un timbre particular que hace que la reconozcamos enseguida.

Sus canciones más destacadas son Rush, Loner, y una que es una demostración del gran trabajo de producción y composición que hay detrás de la canción, que es Ridin’ Round. Sobre la misma melodía, exactamente en la misma tonalidad, se hicieron dos versiones totalmente diferentes, con otras armonías y ritmos, si bien siguen siendo ambas canciones pop.

Por Vida es la puerta de entrada a un trabajo con mucha más producción y firmeza, que sigue la línea de este EP pero redobla la apuesta en la diversidad de géneros: Isolation


Isolation

Este título es, en realidad, el disco debut de Kali Uchis, y es probablemente uno de los discos debut más sólidos que escuché en los últimos tiempos. Esto se debe a que, como mencioné anteriormente, trabaja mucho sobre los andamios de su EP, Por Vida. Sin embargo, no se estanca allí y para ver cómo se da esto debemos hacer un breve recorrido por los temas que incluye el disco.

Body Language es una suerte de bossa nova que funciona como introducción del disco. En este y en el siguiente álbum, Kali siempre usa introducciones e interludios para darle coherencia al discurso musical, ya que la heterogeneidad de géneros musicales en un disco puede derivar en un producto algo fragmentado, y el uso de estas piezas cortas evita ese tipo de situaciones. La siguiente canción es Miami, con la colaboración de BIA, una rapera estadounidense, y es una pista de corte más hip hop con un estribillo sumamente pegadizo.

Otra de las características de sus discos es la colaboración con otrxs artistas que aquí ya se puede divisar, dado que en el segundo track ya encontramos una. Y al siguiente tema, Just a stranger, colabora con Steve Lacy, en una canción pop con timbres electrónicos algo distorsionados y ritmo bailable gracias a una marcada línea de bajo. Flight 22 es una balada que le baja la adrenalina al disco por un momento, y luego le sigue Your teeth in my neck, que es un poco más movida. Para el track Tyrant, podemos encontrar un ritmo más cercano al reggaetón, y la colaboración de una gran cantante como Jorja Smith. Es, además, el primer tema del disco que mezcla inglés con español, en donde la cantante ya se anima a usar los dos idiomas. Dead to me es uno de los temas más conocidos del disco, una canción plenamente pop donde Kali se luce en sus agudos. Y luego le sigue el icónico Nuestro planeta, un reggaetón hecho y derecho con la colaboración del  cantante colombiano Reykon, totalmente cantado en español y que recuerda a la vieja escuela, para encontrarnos después con un tema que podría denominarse synth pop, In my dreams, hecha con nada más y nada menos que el mismísimo Damon Albarn, quien canta hacia el final de la canción. El tema recuerda bastante a la sonoridad que maneja Gorillaz, por lo que se nota que Albarn está involucrado. La temática de la letra de esta canción es continuada en un interludio llamado Gotta get up que da paso a Tomorrow, otra canción pop relajada que culmina con un recitado en español de la cantante. A ello le sigue otro interludio, Coming home, breve e interesantísimo desde lo armónico en una primera parte a la que le continúa otra parte algo más hip hop, en un cambio bastante radical. After the storm tiene vibras funk y la participación de dos artistas: Tyler, the Creator, tanto en la canción como en su video oficial, y el legendario Bootsy Collins. También es una de las canciones más populares del disco. Isolation finaliza con Feel like a fool, un tema que bien podría estar en Por Vida, y una balada desgarradora desde lo lírico, Killer, haciendo que termine con un sabor agridulce.

Las letras del álbum van desde las decepciones amorosas al hecho de vivir en los sueños para evadirse de las horrendas realidades, pasando por cuestiones de autoestima, en general bastante autorreferencial. Esta línea, sobre todo la de las temáticas amorosas y el “empoderamiento” (termino que no comparto pero que me parece acertado para el caso) es continuado en su próximo trabajo, en el que Kali Uchis vuelve un poco más a sus raíces y hace más uso de lo bilingüe, como también de la combinación de géneros musicales un poco más cercanos a lo latino.

 

Sin Miedo (del amor y otros demonios)

El disco lanzado en 2020 radicaliza la heterogeneidad de géneros y continúa con el recurso de la introducción y los interludios, con lo que entiendo que utiliza canciones al estilo de los boleros para comenzar y darle homogeneidad al álbum. Sin Miedo comienza con la luna enamorada, que hace referencia al género antes mencionado, totalmente cantado en español, destacando los graves de Kali. A esta introducción, le sigue fue mejor, una canción que combina inglés y español de forma intercalada, con recursos rítmicos del trap, y es una clara canción de desamor cargada de dramatismo. Continúa con aguardiente y limón, una de las canciones que me parecen de las mejores que ha hecho, que se compone de un loop de arpegios y en contraste una línea de bajo muy bien trabajada que no se repite. También esta canción combina los dos idiomas y destaca el manejo rítmico y de los agudos de la voz de la cantante. vaya con Dios es una canción pop que incluye violines y una atmósfera que me recuerda a esas canciones de Thalía y Shakira, con mucho drama y la recurrencia de lo bilingüe, donde nos damos cuenta a esta altura que es algo que Kali deja establecido para este disco, ya que en este álbum la predominancia es del español sobre el inglés. A este tema le sigue que te pedí, a la que interpreto como otra canción al estilo bolero, también cantada en español, para dar paso a quiero sentirme bien, una oda a la paz interior de la mano de una canción pop con ritmo relajado. Y en este punto llega su máximo hit, que se ha convertido en un total éxito: telepatía. El secreto de esta canción, además de su letra sobre el amor a distancia, tan adecuada a los tiempos que corrieron (y aún corren), radica en que es una canción pop que se sostiene en una tensión constante y parece no resolverse nunca, y ello acompaña mucho a la temática lírica del tema, pero principalmente en que es sumamente pegadiza y es la que más se atreve a hacer un spanglish que se hace lúdico para cantar. A continuación encontramos un reggaetón bastante actual, no eres tu (soy yo). Destaco que actual, porque este tema se parece más al reggaetón que escuchamos en la radio hoy, pero más adelante encontraremos otros que tienen más que ver con la sonoridad de los ’00. El tema que continúa el álbum es de nadie, el cual se ralentiza y glitchea la voz de Kali, lo que es una apuesta interesante en la estética del disco. Le sigue ¡aquí mando yo!, una canción en colaboración con Rico Nasty en la que predomina la base de trap, incluye una parte algo rapeada y es más “oscura” al lado de otros temas en su sonoridad. Hacia el final del disco encontramos dos reggaetones a la vieja usanza, los que mencioné anteriormente: te pongo mal (préndelo), en la cual participan Jowell y Randy, reforzando esta idea de un reggaetón de otra generación, y la luz (Fin) con Jhay Cortez, que tiene un dejo más “romántico”, en contraste con el anterior que es un poco más agresivo. Sin Miedo cierra con ángel sin cielo, una canción que comienza con una guitarra acústica y juegos de voces, para después terminar distorsionándose de la misma forma que lo hace de nadie.

Este disco se caracteriza por la combinación equilibrada entre la nostalgia, los ritmos y géneros latinos y la actualidad de la música pop y hip hop. Sus letras se dedican a lo mismo que Isolation, con lo que interpreto como un poco más de resignación pero también de más tomas de decisión, paradójicamente. Todas las canciones encajan en el lugar que deben y nos muestran las ganas de la cantante de la experimentación y la diversidad que quiere imprimir en sus trabajos.


Conclusiones

Luego de este recorrido, podemos concluir que Kali Uchis es una de las figuras más importantes del pop de los últimos tiempos, por lo menos en Estados Unidos, pero que se ha sabido llevar el amor del público latinoamericano porque su música le permite acceder al mismo, a través de canciones que nos dan un poco de nostalgia de nuestra propia cultura. De mi generación y de la de Kali Uchis, recordamos nuestros cumpleaños a pleno reggaetón y las calles con parlantes en la vereda sonando con esa música, de escuchar los boleros que interpreta Luis Miguel mientras mamá limpiaba, pero también admiramos este pop refrescante y actual, que se mezcla con el hip hop y el trap, muy de la línea estadounidense, que se encuentra en su discografía en este preciso instante. Y se suman a ello las influencias pop latino, el funk, el soul y el R&B. Las características de su música, su voz imponente, dulce, con un registro variado y un gran manejo de técnicas vocales, su imagen fashion (Kali ha dicho reiteradas veces que le gustaría ser diseñadora de modas) y su atrevimiento a experimentar con diversos géneros, especialmente mezclar los géneros de sus raíces con su actualidad, llevan a la cantante a ser una artista interesante, explosiva y refrescante que atraviesa las diferencias geográficas y con la que tanto estadounidenses como latinoamericanos nos podemos identificar musicalmente.