Humos del (país) vecino

Traigan El Porro - Foto 1

El jueves 30 de agosto llega Traigan el Porro, una película uruguaya de ésas que no hay que
perderse. No habrá muchas oportunidades, pero hay que aprovecharlas.

Por: José Francisco Caballero

La referencia a Borat y Bruno es inevitable. El formato de la película es muy similar al de los
delirantes falsos documentales de Sacha Baron Cohen, pero Traigan El Porro (Misión no oficial)
tiene brillo propio y vale la pena verla para pasar una hora y media de pleno disfrute.

Lo ideal es ir a ver esta maravilla “virgen” y con la menor información posible, para sorprenderse
con cada situación que se plantea y dejarse llevar por una historia en la que es muy difícil
diferenciar cuánto es parte del guión y cuánto es fruto de la interacción con “actores” que en ningún
momento se plantearon la posibilidad de ser parte de una película y desconocían exactamente con
quiénes estaban interactuando ya que la mayor parte está compuesta por cámaras ocultas o por
situaciones provocadas por los actores “profesionales” cumpliendo a la perfección su papel ficticio.

Por eso, me limitaré a describir el planteo inicial (la “misión” a la que se refiere el subtítulo) y
dejaré para ustedes la felicidad de sorprenderse con todo lo que viene a continuación.

Todo comienza al aprobarse en Uruguay la legalización de la marihuana, pero el gobierno se
encuentra con el inconveniente de carecer de marihuana para abastecer al país. Entonces Pepe
Mujica, preocupado por no cumplir con su promesa, contacta a un trío de personajes para que
encuentren la solución. Es decir, para que traigan el porro...

Son excelentes las actuaciones de Denny Brechner (además director, guionista, autor de la idea
original y productor del filme) como Alfredo, el autoproclamado presidente de la “Cámara
Uruguaya de la Marihuana Legal”, Talma Friedle, madre de Denny en la vida real y de Alfredo en
la ficción, Tato Olmos, como un policía uruguayo que podría ser un pariente lejano de Torrente, y
del “jefe” Mujica (sí, el mismísimo ex-presidente uruguayo participa de la película no sólo con
imágenes de archivo sino activamente, demostrando una vez más por qué los de este lado del Río de la Plata les envidiamos a nuestros vecinos tener políticos de tamaña onda y calidad humana).

Un buen aperitivo es darse una vuelta por You Tube y disfrutar del Test Oficial, el corto de cámara oculta que sirvió como puntapié inicial a esta locura. Y luego, organizarse para asistir al cine Hoyts Abasto, único cine que proyectará por apenas una semana el largometraje, en una única función diaria a las 23 hs (por ahora, ojalá que luego se sumen más cines y más funciones, pero para eso las proyecciones tienen que ser un éxito, claro).

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