Lautaro Furman: “Yo soy músico de corazón”

LAU3

El productor y músico Lautaro Furman está en pleno lanzamiento de su primer EP solista, Primeras. De ese material ya salieron Furtivo y Reclamo, el más reciente.

Detrás del nombre Lautaro Furman hay mucho trabajo de todos los aspectos de la música. Su carrera comenzó con La Cresta de la Olga, una orquesta de cumbia de mucho recorrido, y otras bandas de diferentes géneros, hasta que comenzó a organizar el ciclo El Abrazo Cumbiero en el Club Cultural Matienzo. Desde entonces, trabaja como productor de shows de otros artistas de la talla de Niño Etc. y Facundo Galli. Finalmente, luego de toda esa experiencia, está presentando Primeras, su EP debut.

De ese material, ya se puede escuchar Furtivo y Reclamo, los dos primeros singles. Próximamente estará completo.


Por: Lisandro Machado

¿Cómo empezaste a producir este EP?

Nunca había compuesto un tema hasta hace 2 años, hice un taller y compuse 8 en un año. Los grabé todos. Hice el proceso bastante ordenado de todo lo que es el viaje de un track. Desde el momento de la composición hasta el momento del arreglo, de la instrumentación, del ensayo, de producir, de cómo grabarlo hasta producir una fecha para mí mismo con la banda y hacer la gráfica, hacer los trámites, cerrar con el Club del Disco… No hubo tiempo para mí en mis actividades para seguir componiendo, exprimí al mango los temas más allá del hecho artístico. De esos quedaron 5 temas, que son los del EP.

¿El desafío es inventar sobre la marcha para seguir vivos en este año de pandemia?

El año arrancó, y de repente, de un momento para el otro yo ya estaba cerrando fechas en La Tangente, en Roseti, en Matienzo... más mis fechas como músico y se desvaneció todo. Llamaba para pedir fechas para octubre en marzo y me decían que no, nadie sabía cuánto podía durar y yo no podía hacer nada. Tampoco podía terminar de producir el disco porque no se podía ir al estudio. A todos nos agarró una crisis y bueno, la necesidad de inventar por el hambre y por los proyectos que quedaron pausados, tenés que dar cierta guía y esperanza a los artistas. Lo que me fue decantando es que al ser productor de la fiesta El Abrazo Cumbiero cuando vi estas fiestas que la pegaron en el streaming en vivo con recursos muy rústicos, empecé un diálogo con Matías de Roseti y me propuso armar la cuestión de streaming. Yo le dije que quería hacer algo por arriba de la media, con nivel de calidad sonora y audiovisual. Ahí cayó Nano, que ya le había producido su fecha en La Tangente el año pasado y es un amigo, y me pidió consejos, yo hice un par de consultas a través de la Asociación Argentina de Managers. Esa fue la experiencia que armamos para el 22 de agosto y creo que la experiencia va a seguir existiendo por más que volvamos a la normalidad, esa apuesta que es muy interesante porque hay algo a nivel mundial que está cambiando y es importante darle bola. Hoy es la única alternativa, pero quizás después sea una más.

¿Cómo llegaste a armar un ciclo de cumbia?

En realidad son las herramientas que uno encuentra para ir trabajando. Mi primera banda fue una de las primeras, después de La Delio Valdez, que tocaba cumbia con el formato de banda. Pude hacer fechas en Kónex, en Uniclub y en todos los lugares grandes de Capital. Matienzo había abierto y era un lugar re top, muy poco accesible, y cuando le escribí al programador me dijeron de armar una fecha con otras bandas. Me llamó un chabón y me dijo que le habían dicho lo mismo, y esa persona terminó siendo mi socio con el que trabajo hace 6 años. Al principio armamos una fiesta de las bandas pero con identidad propia, hicimos todo un trabajo de producción y explotó, y también las que siguieron. De repente nos dimos cuenta que éramos productores ya y que no hacía falta que estuvieran nuestras bandas, y se terminó instalando un ciclo que fue el que más fechas tuvo por lejos en el Matienzo y con más entradas vendidas. Después me separé de mi banda y quedó el ciclo. Nos lo tomamos muy en serio, investigamos un género que fue la cumbia, quedó establecido y empecé a trabajar con otro tipo de música, además de hacerme más conocido en el mundillo como productor. No es que se escuchaba en mi familia a los Wawancó, yo escuchaba rock y fue quedando. Estudié en el IUNA actuación muchos años también y casi termino la carrera, eso se fue mezclando con una cuestión escénica y todo se fue dando junto. Aprendí un montón y si bien no se nota en el EP porque a la hora de componer no quiero emular algo sino que me sale, soy bastante deforme, pero mi proyecto musical con mi nombre es la síntesis de todo lo que aprendí cantando, dando clases, tocando la guitarra, produciendo, armando una imagen, grabando con mis otras bandas y lo que aprendí a cómo mostrar un producto. Fue un re desafío y lo veo así ahora con tanto tiempo.

¿Qué lado potenció la cuarentena? ¿El de productor o el de músico?

Con todo este contexto sentí que tenía que sacar mi lado de productor. Yo soy músico de corazón, me formé para eso, pero trabajo como productor. Yo no puedo dedicarme solo a hacer música y estoy descubriendo la manera de autoproducirme en algo que soy yo componiendo, haciendo los arreglos, yendo a grabar, asesorándome para hacer lo de Spotify y hablando con mi hermana, que es la diseñadora. Es re central aunque no pretenda vivir de esto a nivel plata. Y también es algo que ya pasó, no lo pude presentar y necesito ver cómo comunicarlo y pasar a otra cosa. Siento que no puedo componer más temas hasta que no termine con este proceso también.

¿Te animarías a producir un disco?

Yo me dedico más que nada a la producción de mostrar el material en el piso, a cómo hacer para que se luzca en el vivo. No tengo los conocimientos técnicos todavía, pero creo que ese es mi futuro. Me encantaría poder hacer algo así, porque cuando escucho música estoy todo el día en Spotify hasta encontrar algo que me llame la atención y me imagino estando ahí. No me lo cuestiono, por ahí uno tiene cierta habilidad sin haber estudiado nada pero las posibilidades son caóticas, no llegué a crecer como músico pero capaz alguien que estudió mil años como productor en la Untref y lo estoy haciendo yo. Me encantaría hacerlo porque conozco un montón de músicos, actores, productores y técnicos y siento que puedo armar un equipo que haga algo del estilo, pero hoy en día lo siento desorbitante.

¿Pudiste tocar en vivo con tu proyecto solista?

Llegué a hacerme una fecha autoproducida en Rosetti que estuvo buenísima, se llenó y estuvo re linda pero no llegué a presentar el EP. Esa fecha era una amiga con la que estaba tocando en otro proyecto, que es Eugenia Sasso, que me contrató para que le produzca la fecha y como cuando pedí su fecha era la última que quedaba en Rosetti, pensé que tenía que entrar otra banda más y me ofrecí a abrirla. Fue una fecha en conjunto con muchos desafíos personales.

¿Te imaginás tocando por streaming?

El 28 de agosto salió el primer adelanto, Furtivo, y desde ahí cada dos semanas voy a estar sacando un tema nuevo hasta que estén tres salidos. Después subimos el EP completo. Una vez que esté todo eso, me encantaría aplicar la experiencia de los streaming para hacer algo similar, una pseudo presentación de esa música o algo de ese estilo, pero es algo futurista y no tengo idea todavía.