Los 10 mejores discos del rock argentino en 2017

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El viaje y el barro - Persona

Santiago Adano: guitarra y bajo 
Lucas Podestá: guitarra y bajo 
Gustavo Hernandez: guitarra y bajo 
Esteban Podestá: batería 

Este disco con tan sólo cinco temas, funciona a modo conceptual, teniendo la temática del traslado y la naturaleza como eje que lo atraviesa, transmitiéndolo a partir de la pura instrumentalidad. De la mano de una de las bandas referentes del "stoner" rock (ponele, entre otros subgéneros), El viaje y el barro es un lindo viaje sonoro, en el que las calmas y las tormentas se entrelazan para dar como resultado una sensación de transformación e introspección.
Melisa Olivera 

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agua

Agua ardiente - Los Espíritus

Maxi Prietto: Guitarras y voces
Santiago Moraes: Guitarra Acústica y voces 
Miguel Mactas: Guitarras
Pipe Correa: Batería
Martin Fernandez Batmalle: Bajo
Fernando Barreyro: Percusión 

En su tercera entrega, logran pulir la maquinaria construida sobre raíces bluseras y destellos psicodélicos. Diez canciones con peso notable que navegan entre tensiones sociales, mordaces visiones del capitalismo reinante, más algunos retazos de calidez. El sexteto encuentra su mejor forma envolviendo al oyente en un swing hipnótico a velocidad crucero, orquestado con guitarras tan abrasivas como refinadas. Instala paisajes urbanos y aridez en una misma burbuja.
Damian Alfaro Valdivia

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el corazon de las ballenas

El corazón de las ballenas - Pasajero Luminoso

Juan Pablo Moyano - Guitarra 
Fabián Miodownik - Batería y percusión 
Pepo Limeres - Piano, órgano y sintetizadores 
Ezequiel Rivas - Bajo

Me contaron una vez que, hace mucho tiempo, existía un barco donde iba toda la gente que estaba mal. Los que estaban enfermos, lastimados, los que se encerraban en el baño a llorar, los que les daba escalofríos que les tocaran la espalda. Y muchos más. Ese barco se llevaba a toda esa gente dolida al medio del mar, porque ahí, bien adentro en las aguas, estaba la ballena curadora. El barco frenaba por donde se solía ver a la ballena con frecuencia y todos los pasajeros se arrimaban contra el borde, amontonados, para poder verla y escucharla cantar. Se decía que ver el reflejo del sol pegando contra su piel hacía que ésta brillara, casi como un diamante. Mientras daba vueltas, saltaba, se lucía, iba emitiendo un canto que se decía que sanaba cualquier mal que pudiera acechar a cualquier persona, por más terrible que éste fuera. Al volver, todos los pasajeros no podían hacer más que sonreír. Merendaban, salían a caminar, tomaban sol, iban al baño solo cuando era necesario. El mito de la ballena sanadora se corrió de boca en boca, de sonrisa en cara triste, y empezó a ir cada vez más y más gente a verla y escucharla cantar. Pero, un día, no sé si por la presión del éxito, la ballena no apareció más. Desde lejos, cerca del puerto donde salía el barco, cada tanto se escuchaba muy bajo y a lo lejos su cantar; ella seguía ahí. Ojalá siga viva, dando vueltas por el mar, reproduciendo sus melodías hermosas, brillando bajo el sol.
Nunca supe de dónde salía ese barco, ni hace cuánto tiempo, o incluso si toda esta historia era verdad, pero sé que (y estoy muy segura de esto) alguna vez necesité oír su canto para sentirme mejor. Pero no necesité irme al medio del mar, ni subirme a un barco repleto de personas. Sólo tuve que apretar un botón, tirarme, entre tanto desorden, a escuchar no el canto de la ballena, sino algo incluso más puro: la melodía que brotaba de su corazón. Hoy por hoy existe esa suerte, que siempre que uno se sienta abatido (o no, sirve también si uno está feliz, sirve para todo) puede escuchar al corazón de la ballena, al corazón de todas las ballenas sanadoras, una y otra vez, hasta que todo vuelva a ser suave.
Lucy Chantada

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Juana-Molina-Halo

Halo - Juana Molina

Juana Molina: guitarras, loops y voz
Odín Schwartz: guitarras y bajo
Diego López de Arcaute: batería y octapad

Íntimo, esotérico, Halo es un cuarto oscuro y vacío donde Juana y sus dos cómplices crean ambientes misteriosos de sintes, efectos y casi mantras que traspasan los huesos. Es una vuelta en espiral en su discografía: recupera lo austero que la hizo Rara desde su primer disco, con la fuerza experimental del anterior, el que la popularizó en Argentina. Para escuchar sólo, de noche, con auriculares.
Valeria Villanueva

leonelli

Todo como es - Daiana Leonelli

Daiana Leonelli: voz y guitarra criolla
Lionel Demian Celaya: teclado casio CTK4200 y coros
Sato Valiente: guitarras acústicas y voces
Ariel Roclaw: bajo eléctrico y coros
Ivo Ferrer: batería y voces

La intimidad del disco no la logran sólo la hermosa voz -que va bien al frente y no se achica nunca- y la correcta instrumentación, sino sobre todo la capacidad de condensar en frases súper efectivas relato, humor y poesía. El desamor no suena cursi ni trillado cuando se lo arrincona contra el patetismo y la ironía. Ahí la estrategia de la cantautora es clara: ¿decir todo esto? sí, pero de la manera más genial posible. Todo como es no podría hacer mayor honor a su nombre.
Jeremías Felioga
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12-01

Favio - Fútbol

Federico Terranova: Violín y coros
Juan Pablo Gambarini: Guitarra y coros
Santiago Douton: Batería y Voz

Para este año, el extravagante trío punk rock nos sorprendió con un disco cancionero, de ritmos y melodías pegadizas, extremadamente porteño. Habla desde el lugar de los marginados, de todos esos personajes de la urbe a los cuales la sociedad excluye o no tiene en cuenta. Todo esto conviviendo con la sonoridad característica de la banda, sus habituales violines, las guitarras graves y la batería al palo; Favio es el discurso de los que no tienen voz.
Melisa Olivera
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Random - Charly García

Charly García: Voces, pianos, teclados, guitarras eléctricas, guitarras acústicas, bajos, Ipads, batería electrónica, samplers, loops y programaciones.
Fernando Samalea: Batería y percusión.
Rosario Ortega: Voces 
Kiuge Hayashida: Guitarra eléctrica

El lanzamiento de un nuevo álbum de Charly García a comienzos de este nefasto 2017 fue una de las mejores noticias del año. Recuerdo haber sentido cierto miedo, por una milésima de segundo al menos, cuando pensé en el estado actual de uno de los mejores músicos de mitad del S. XX en adelante.

Pero una vez más, este tipo me dejó la boca cerrada. Random es una catarata de hits, el sonido de este álbum tiene mucho de la etapa Say No More (1996 en adelante), hay una abundancia de sintetizadores, arreglos vocales, varias guitarras, que generan un efecto de caos organizado. Lo que puede destacarse es la impronta bien cancionera de este disco. La máquina de ser feliz lo deja en claro, haciendo una canción hermosa y fogonera, con el plus de haber sido laburada por Joe Blaney, el troesma que anduvo detrás de escena en discos como Clic Modernos. Rivalidad es una joya que sospecho, por su sonido y melodía, debe estar guardada hace bastante tiempo. Lluvia es una canción que puede estar sonando en loop todo el día, al igual que ese riff que sirve como base a Primavera y que podría estar tocándolo seis horas seguidas y nadie diría nada. Believe automáticamente te hace pensar en Chiquilín, aquella canción que formó parte de la increíble La hija de la Lágrima. Todo esto sale de la cabeza de este genio. Compuso la totalidad de las canciones y grabó gran parte de los instrumentos. Con algunas participaciones de la banda estable que lo acompañó estos últimos años.

Este es un disco más de Charly.
Martín Fariseo
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De verano - Fabricio Morás / Juan Cruz Ledesma

Juan Cruz Ledesma: Guitarras criollas, guitarras eléctricas, bongó de madera, plato, djembé, shakers, pezuñas, bombo legüero, pandereta y voz
Fabricio Morás: guitarras acústicas, sintetizador, piano, shakers, pezuñas, bombo legüero, pandereta y voz

Es cierto que los encuentros entre grandes músicos no siempre dan como resultado grandes discos, De verano es la prueba cabal de que muchas veces sí. Los cordobeses Fabricio Morás (ex Sur Oculto) y Juan Cruz Ledesma (Hijo de la tormenta) nos regalan once canciones que derrochan buen gusto: guitarras sutiles, percusiones justas, voces perfectas, letras introspectivas y viajeras. Una brisa fresca De verano.
Jeremías Felioga

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La Síntesis O´konor - El mató a un policía motorizado

Santiago Motorizado: guitarra, bajo y voz 
Niño Elefante: guitarras, sintetizadores, teclados, marimba y piano
Doctora Muerte: batería, marimba, percusiones y programaciones
Pantro Putö: guitarras
Chatran Chatran: sintetizadores, teclados y bajo

La Síntesis O'connor saca lustre al sonido esencial de El Mató: a las violas y teclados envolventes se les suman arreglos sutiles de percusión, una poesía romántica y desesperada. Deja una sensación algo nostálgica y cósmica, que bien lo ilustra la tapa del álbum, con un épico dúo femenino que inspira fuerza.
Valeria Villanueva

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Labios del río - Acorazado Potemkin

Luciano Esain: batería, coros, guitarra acústica, percusión, glockenspiel
Federico Ghazarossian: bajo
Juan Pablo Fernández: guitarras y voz

Me encontré cara a cara conmigo misma una vez más, en las orillas de aquel río en el que habito. Vi mi propio rostro, desconocido como siempre, estampado en el reflejo del agua. El agua corría, pero no se llevaba mi solitaria imagen. Yo, del otro lado, acobijada en mi pequeño nido de alambres y cajas de cartón, protegida, resguardada. Todas las noches vuelvo a verme en el mismo lugar, alumbrada por la luna y las luces que atraviesan el cielo inmenso. Mi reflejo, siempre sonriente, y yo cubierta de lágrimas. Casi como un ritual, todas las noches hundo las manos hasta lo más profundo de las aguas para intentar atraparla, para poder recuperarla. Todavía no tuve éxito, pero sé que cuando esa noche llegue, voy a agarrarme tan pero tan fuerte, que mi reflejo y yo vamos a volver a ser una y ese momento va a durar para siempre. Qué cerca que me tengo, pero qué lejos me quedé. Las frases me acarician y me consuelan, y la música que nunca deja de sonar me abraza para que deje de tener miedo.
Lucy Chantada

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