Los gérmenes

image

Otra ilusión apolínea
y la necesidad por lo horrible. 
Necesidad de besar a un desconocido 
después el asco, 
que te despierta el pensar en sus gérmenes.

Ir a enjuagarse la boca al baño es una buena idea
después del escalofrío que sugiere 
el que te den una llave para ir al baño.
Pero aún hay más, es un desconocido el que tenes en frente 
y vos sos una desconocida también para él.

A él no pareciera importarle y en cambio sí le parece conocerte.

Pero querés pensar bien, 
y ya ves que no podés,
que es solo tu alma y tu mente la que traés entre manos 
y  aún nada fructífero puede salir de eso.

Aún no, reitero e insisto.
¿Qué habrás hecho para merecer esto?

Esto es un mono vestido de seda que busca engañarte o hace el esfuerzo,
eso habría que escribirlo. 
Escribir su gesto simpático, su charla inconducente. 
Sus chistes sin remate, sus historias sin contenidos, 
pero aun estás ahí, son las 4 am y estás sola.
Se fueron todos.
Y vos te quedaste pensando en que la vida es muy corta 
y que vos sos muy joven para dormir 
y eso justamente… es lo que no te permite dormir más 
y te hace envejecer prematuramente.

Estás vos y él.

Y también, ese no-se-qué de la aventura que te llama a quedarte
y mirar a ese nadie con cierto misticismo.
Mirar místico inquisitivo que examina agudamente a quien le quedará mejor el pijama.
Pero ya es tarde y ya eso, también dejo de importarte.
Pero hay algo que sí te importa y son sus gérmenes,
Es la llave,
es el baño y como llegar hasta el mismo
para enjuagarte la boca.

Por Valeria Cardinale
Ilustración por Lino Divas