Los mejores discos de la década

WhatsApp Image 2020-03-30 at 18.07.14

El rock argentino cuenta con miles de discos a lo largo de 5 décadas de historia. En esta oportunidad decidiremos en forma arbitraria y violenta, cuáles son los mejores 25 de la década que acaba de terminar. Se aceptan debates, enojos, sugerencias y escupitajos.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Ten (2010)

Javier Malosetti Electrohope

Al comienzo de la década, Javier transitaba un tiempo de renovación y mucha actividad en estudios. Había formado hace sólo dos años un nuevo conjunto llamado Electrohope con varios músicos jóvenes, los cuales conformaron una identidad musical evidente con el bajista de nutrida trayectoria. 
Es cierto que con Malosetti todo parece sonar bien. No obstante, el talento de sus compañeros en esta nueva etapa es innegable. Como muestra inicial, la versión de “Disco Inferno” invita a seguir el ritmo con los pies, tiene un swing ideal para el curioso que quiere adentrarse en esta cazuela de géneros desplegada en “Ten”.
Hay varias composiciones propias, entre las que destaco “El Benja”, donde Nico Raffetta recorre las teclas con soltura notable, moviéndose sobre un groove muy bien logrado. En “Delpo” se desata el funk con una soltura envidiable, la participación de Gillespi amplía el espectro instrumental y trae vientos que le dan color a un tema que suena divertido para emular.
También hay momentos de pausa en “Albie & Ally”, una canción de trazo lento que siempre relacioné con la pérdida de un ser querido y, efectivamente, su fundamento está basado en dichas razones, según el autor. El Medley que concluye con una fiel representación de Dance of Maya de la Mahavishnu Orchestra trae la cuota demencial de virtuosismo, donde Tomi Sainz confirma – por si alguno dudaba – sus dotes de baterista excepcional y Malosetti dibuja con el bajo donde otros quedarían inhabilitados de por vida para usar sus dedos.

Damián Alfaro Valdivia

 

 

Gorilophrenia (2010)

Científicos del Palo

Además de ser una postal del estallido militante peronista post resolución 125, el disco ofrece un repertorio de riffs que son todos una patada en la nuca. Mística y headbanging, todo lo que hay que pedirle a un power trío.

Federico Feijoo

 

 

Amapola del 66 (2010)

Divididos

Tras 8 años de silencio discográfico (hablando de nuevas canciones), el dúo con eterno baterista invitado -como definió alguna vez el propio Mollo- se despachó con un álbum sólido y hitero. Destacan principalmente la monumental canción homónima, la emotiva Avanzando retroceden cantada por Diego Arnedo y la hermosa versión de La Flor Azul (compuesta por el padre del propio Diego). A 10 años de su salida, aún suena como uno de los discos más notables de Divididos.

Jeremías Felioga

 

 

Sur Oculto (2011)
Sur Oculto

Como tercer lanzamiento de este trío instrumental de Córdoba, el disco homónimo de Sur Oculto, publicado en 2011, representa la consolidación de la formación mitificada por sus seguidores. Este LP de nombres enigmáticos está compuesto por 12 piezas de impredecible música experimental que entabla un diálogo entre estilos en el medio de atmósferas oscuras mezclando la violencia del metal, la sintaxis de rock progresivo, recursos de ejecución del jazz y alguna reminiscencia funk de su primera etapa.

Gastón Lema

 

 

Volviendo a las Cavernas (2011)
Pez

A la multifacética banda le faltaba en su catálogo discográfico un disco pesado pesado, y para no perder la costumbre lo hicieron a lo grande: Volviendo a las Cavernas es, por escándalo, el mejor exponente del género desde los primeros discos de Almafuerte. Un disco conceptual que cuenta una historia: la de nuestro fin (y nuevo comienzo). Aires de Black Sabbath, pasajes jazzeros y cortes progresivos made in Pez. Una piña arriba e’ la pinchila.

Jeremías Felioga

 

 

Mundo Anfibio (2012)
Lisandro Aristimuño

El disco en el que Aristimuño se puso el traje de Tarantino y rescató a dos demodé del rock como Nekro e Hilda Lizarazu. La jugada le salió genial y con ellos grabó los dos mejores temas del álbum. Un disco bien “de productor” (el propio Lisandro), craneado al detalle de punta a punta.

Federico Feijoo

 

 

La Dinastía Scorpio (2012)
El Mató a un Policía Motorizado

Consagratorio para una banda, fundacional para una época. Como aquel primer paso de Neil Armstrong sobre la luna (?). O como el Nevermind, si querés una comparación menos Guerra Fría.

Federico Feijoo

 

La Primera Noche del Fantasma (2013)
Gabo Ferro

El disco más agitado de Gabo Ferro. La claridad y simpleza en las palabras no despojan de poesía (y vaya que no) a un disco que agranda la llaga pero que también la lame. La particular voz del ex Porco se desgarra durante 13 canciones que parecieran escritas desde y para siempre.

Jeremías Felioga

 

En Viaje (2014)
Riel

Un recorrido que en poco más de media hora te llena de ímpetu. Es difícil no revolear la cabeza con estas canciones podridas y enérgicas. Hay motivos para destacar a partir de la simpleza presentada por Riel: los quiebres de ritmos, las variaciones en las emociones expulsadas por la guitarra que comanda Mora, el contraste entre la crudeza musical y su timbre de voz juvenil.
La tarea de Germán, en batería, mantiene el pulso enérgico propuesto por la pareja creativa. Es un componente clave del atractivo musical del dúo por el criterio de sus intervenciones. Este álbum explota las bondades de la formación, ya que la combustión permanente de sus creaciones les permite sonar como si el grupo estuviese integrado por más personas.
“En viaje” refleja el desenfreno creativo de un grupo que ganó energía con respecto a sus grabaciones previas. Cierta desprolijidad y pasajes netamente instrumentales están lejos de incomodar al oyente que disfruta escuchando a Sonic Youth, por dar algún ejemplo de grupo influyente. Además, la mezcla realza la contundencia del ruido áspero expresado en los recitales.        

Damián Alfaro Valdivia

 

 

Ruido Como Antes (2015)

Fabricio Morás

Canciones casi acústicas y de total expresión. Ruido como antes, disco solista de Fabricio Morás (quien fue parte clave de Sur Oculto por mucho tiempo), es una obra hogareña, íntima, que conecta con nuestros más profundos pensamientos. Algunos tracks tienen más intensidad, otros son, por ponerles un mote, “baladas”. Un gran fuerte son sus letras impactantes de frases tales como “la pesadilla es alimento para el arte”. Todo aquello que nos hace mal, convertirlo en algo mejor. Es un poco el trabajo de la música en el momento de la catarsis. Y quizás, este disco es catarsis.
Las canciones Porque sí, Ruido como antes y Lo que tengas son las que hay que tener en cuenta a la hora de sumergirse de lleno y perderse en este álbum.

Melisa Olivera

 

 

La Danza de Los Principiantes (2015)
Mi Amigo Invencible

La banda mendocina alcanza el punto cúlmine de su discografía con un trabajo sólido e inspirado. Las canciones son chicles que se te pegan y no se van más.
Los ritmos envolventes, las poesías como mantras y los paisajes sonoros itinerantes esta vez se agarran fuerte de una impronta poprockera que pareciera ser la forma definitiva de Mi Amigo Invencible.

Jeremías Felioga 

 

 

 El Cruce de Los Unders (2015)

Nahuel Briones

Uno de los artistas jóvenes que más creció en el último lustro empezó a abrirse camino con una obra que mezcla muchos estilos, sonoridades e ideas pero que logra un caos organizado y cancionero, en parte gracias a una ajustadísima banda que lo acompaña y una larga lista de invitadxs que incluye entre otrxs a Sergio Dawi, Diego Arbit y Pablo Dacal. Todo esto con la producción del gran Jorge Álvarez.

Jeremías Felioga

 

 


El Accidente (2015)

Nene Almíbar

Este disco está en este ranking por su hermoso rock-pop, canciones bellas y pegadizas, llenas de sentimiento e ingeniosas. Nene Almíbar es un cuarteto en el que predominan las guitarras acústicas y la imponente voz de su cantante tanto en el estudio como en vivo. El Accidente es un álbum que no puede pasar desapercibido en esta década de música nacional porque es un disco con 10 canciones de calidad sumamente disfrutables. La actitud, La hija del verdugo y El puñal, este último con su memorable y potente riff, son los temas que más sobresalen en El Accidente.

Melisa Olivera

 

La Niebla y La Autopista (2016)
Julio y Agosto

Una galería de ausencias, tragedias e infortunios, recorrida con un sentido bastante indie del humor. Minimalista y barroco a la vez, maneja una alquimia perfecta entre la canción de fogón (eje de todo lo que pasa en el disco) y el vuelo orquestal. Todo termina de redondear con cierto sonido eléctrico (algo más rockero) que sus discos anteriores no tenían. Una joyita.

Federico Feijoo

 

 

La Salvación de Solo y Juan (2016)

Los Fabulosos Cadillacs

Una historia sobre hermanos, un faro y la muerte da pie a una obra conceptual de 14 canciones que funciona también como la cumbre perfecta de la banda liderada por Vicentico y Flavio: hits automáticos que podrían encontrarse en los discos de los 80 y principios de los 90 y canciones complejas mucho más vinculadas a sus dos anteriores trabajos (hablando de canciones inéditas): Fabulosos Calavera y La Marcha del Golazo Solitario.

Jeremías Felioga

 

 

Siesta en La Fosa (2017)

Gripe

Entre la señora Bisman y el sonido pesado de sus anteriores trabajos; Siesta en la fosa es el último disco de Gripe, la banda formada en el 2006 y una de las más representativas del circuito stoner. Desplegando sus timbres de guitarras potentes y letras contundentes, arrollando con la intensidad sonora que los caracteriza, este trío grabó un álbum sumamente sólido y muy ligero (en el buen sentido) para los que escuchamos del género. Destaca la participación de Adrián Gabriel Outeda (cantante de Bandera de Niebla) en Vos sos la gripe, el instrumental Sobre las cartas la mesa y Los amigos como el tema clave.

Melisa Olivera

 

 

Favio (2017)
Fútbol

Cancionero, de ritmos y melodías pegadizas, extremadamente porteño. Habla desde el lugar de los marginados, de todos esos personajes de la urbe a los cuales la sociedad excluye o no tiene en cuenta. Todo esto conviviendo con la sonoridad característica de la banda, sus habituales violines, las guitarras graves y la batería al palo; Favio es el discurso de los que no tienen voz.

Melisa Olivera

 

 

Los Magos (2017)

El Estrellero

Desde La Plata, el quinteto redobló la apuesta en esta segunda entrega. Los horizontes sonoros se ampliaron sin restar importancia a la constante búsqueda de la canción, algo fundamental para sus integrantes.
Alejo Klimavicius aportó composiciones propias y sumó la tercera voz a la banda. Aquí las guitarras manejan los ritmos, entrelazando con sutileza líneas melódicas apoyadas sobre bases de teclados, los cuales adquirieron una presencia fundamental para el resultado final.
En Los Magos, el poder queda expuesto como temática central. Desde la portada del álbum hasta las huellas de fascinación y encantamiento aplicables a relaciones personales que dejan entrever en sus letras. Es un disco de pop-rock preciso con 11 temas que, en su mayoría, poseen pasta de hit en base a atractivos estribillos. Los incendios es un tema que reúne la contundencia de lo escrito con el modo en que fue cantado, a la vez que lleva una carga musical arrolladora.
La prolijidad de un sonido pensado, a salvo de la sobreproducción, y la paridad del nivel en sus canciones le suman puntos a la elección de este trabajo en el listado con respecto a otros de El Estrellero.

 Damián Alfaro Valdivia

 

 

Todo como es (2017)

Daiana Leonelli

Todo como es, además de un disco musical, es un posicionamiento existencialista. La primera canción, Ataques de pánico, nos muestra el extrañamiento y la angustia que genera el absurdo de vivir en este mundo, en estas condiciones. Las siguientes cuatro (Igararía, La gente me mira, Debería ser normal y Seres) expresan la voluntad de mirar las cosas de otra manera y renombrarlas, al mismo tiempo que luchamos con las pretensiones de normalidad y los juzgamientos ajenos. Otros tres temas van a centrarse en las relaciones sexoafectivas, aunque sin desatender el eje: Te puedo decir Nicolás, Los evangelistas y Sumisa componen la tríada enamoramiento, tregua y separación en las parejas. La necesidad de conectar con otres también es una forma de dar un sentido a lo que hacemos. Cinco canciones más cierran la obra: Lo que no te mata y Cucamonga aparecen en este orden como reflexiones sobre el pasado y la soledad, mientras que Igual que vos abre la puerta a una nueva ilusión y Carnavalito melancólico la vuelve a cuestionar, haciendo de la pregunta un ejercicio constante. Queda el epílogo: si esto fuera una película, podríamos ver a Daiana, sentada en un balcón o en una terraza, cantando Para las plantas. ¿Casualidad o toma de postura? Lo cierto es que dice: “No sé si existo cuando estoy sola” o “¿Quiénes se van? ¿Quiénes quedan? ¿Cómo confiar si no hay pruebas? Lo único que existe es el azar” o “Cuando me olviden, no seré nada”. Todo como es: treinta y cuatro minutos de magia y poesía.

 Javier Martínez Conde

 

 

Halo (2017)

Juana Molina

Íntimo, esotérico, Halo es un cuarto oscuro y vacío donde Juana y sus dos cómplices crean ambientes misteriosos de sintes, efectos y casi mantras que traspasan los huesos. Es una vuelta en espiral en su discografía: recupera lo austero que la hizo Rara desde su primer disco, con la fuerza experimental del anterior, el que la popularizó en Argentina. Para escuchar sólo, de noche, con auriculares.

Valeria Virginia Villanueva

 

 

II (2017)

Usted Señalemelo

Tras el homónimo disco debut, producido por ellos mismos, II es un paso de gigante para la joven (en realidad jóvenes ellos, la banda ya tiene más de 10 años) banda mendoncina. A los riffs furiosos y las sutiles melodías se agregan como capas de una misma cosa, momentos de rock progresivo, psicodélico y bailable (¡!). Las inspiradas letras de II se pasean con gracia y sensualidad a través de la voz de Juan Saieg, mientras que el power trío hace gala de una desaforada potencia musical. Un hito.

Jeremías Felioga

 

 

El Corazón de Las Ballenas (2017)

Pasajero Luminoso

El tercer disco del cuarteto de jazz-rock porteño es una muestra más de que a veces no hacen falta las palabras (aunque en 20 días sin dormir para despertar aparezca un recitado en la voz de Ivonne Guzmán) para transmitir emociones fuertes. Virtuosismo instrumental a la orden de la canción y no al revés. Música en estado puro.

Jeremías Felioga

 

 

Ahora (2017)

Luca Bocci

 

Cuando te enterás que todo el disco fue grabado con dos canales, un 58 y una compu ni pensás qué hubiera sido mejor, ¿Saberlo antes o después de escucharlo? porque suena de puta madre.
Definitivamente califica en discos para escuchar fumando y de un tirón.
Guitarras eléctricas suaves y envolventes sobre beats explotados dan forma al paisaje donde la voz de Luca Bocci se pone cómoda para arrojarnos su poética existencial mientras se pasea suelta entre el pop y el rock con tintes jazzeros.

Juan Piñeyro

 

 

Caravana (2019)

Wos

Valentín Oliva afianzó a final de esta década su carrera musical, que comenzó con las batallas del Quinto Escalón, con la Internacional de la Red Bull en 2018, y con el lanzamiento de este disco y las dos presentaciones consecutivas en el Luna Park con entradas agotadas en 2019. Sin hacerle asco al pop autotune y al trap, se presenta en la escena de la nueva música urbana como una alternativa tanto a la banalidad de las letras del trap latinoamericano como al superyó ético y estético del tradicional rap boombap, a fuerza de flow, vínculos con la tradición de músicos profesionales del rock y declamaciones políticas explícitas.

Gastón Lema

 

 

Cumbre de Nieves Perpetuas (2019)
Hungría

La imparable tormenta de colores que propone esta banda independiente, nucleada en el colectivo artístico Anomalía, tomó forma de disco por tercera vez en 2019 al comienzo de un impasse. Pocas bandas llevaron tan al extremo la experimentación con loops, sin resignar un gramo de expresividad y emotividad, dando lugar a una propuesta para oídos inquietos y exigentes. Entre tanto clima surrealista y virtuosismo (siempre justificado) nos olvidamos que sólo dos personas se encargan de motorizar este viaje único que en vivo se complementa con las psicodélicas visuales de Milagro de Catamarca.

Gastón Lema