NEYSA BLAY: “las mujeres irreverentes con una actitud prepotente siempre me han marcado”

foto de prensa NEYSA BLAY

Con motivo del relanzamiento en Argentina de su primer EP “Destrúyeme”, hablamos con la cantante puertorriqueña Neysa Blay. Con experiencia de shows en el país, esta artista de power pop se viene con toda.


Por: Lisandro Machado
Fotos por Alberik Lazaga

Tanto Puerto Rico como Miami son dos focos importantes de música latina desde hace ya mucho tiempo. Añadidos a la ruta Medellín, San Pablo, Río de Janeiro y Buenos Aires, ambos lugares suelen dar que hablar a través de artistas de los más variados géneros. En Neysa Blay confluyen ambos puntos, ya que es puertorriqueña y vive en la ciudad costera de Estados Unidos. Además, a través de su power pop ya llegó a otras latitudes como México y Argentina.

Precisamente en nuestro país viene trabajando el EP Destrúyeme y el single de ese material que lleva de nombre Ojos de Diamante. Por ese motivo, nos presentó su carrera, su música y lo que le gusta expresar a través de sus canciones.

Estás sacando este material en Argentina, Ojos de Diamante. ¿Por qué decidiste trabajarlo acá?

Sí, lo que ha sucedido últimamente, no sé si por la pandemia o por qué, es que ha habido un crecimiento en los números y en las ciudades que se está escuchando en Argentina. El otro lugar, bien curioso, es Turquía, que resultó ser el país donde más se está escuchando la canción, no sé por qué. Aproveché que estamos todos encerrados para hacer una presentación formal en la prensa Argentina para aprovechar que se está escuchando y ver cómo poder seguir expandiendo.

¿El resto del material lo vas a reeditar?

No se volvió a lanzar, lo que hicimos fue aprovechar donde sea que había una demanda de la canción poder sentarla formalmente. Latinoamérica siempre es buen mercado, especialmente para el género indie alternativo o indie pop. Hay una demanda de ese tipo de música, creo, que sea melodiosa y te transporte a un lugar feliz, con una cierta emoción de tranquilidad. Mi música y mis letras tienden a ser algo no necesariamente positivo, porque para mí escribir es como un desahogo y gran parte de mi desahogo es lidiar con mis tendencias autodestructivas y esa pose no siempre buena, pero Ojos de Diamante es el tema más bonito del disco, así que quise concentrarme en eso. Siento que es la más tranquila, tiene un ritmo bastante tranquilizante.

¿Para el video estabas buscando transmitir esa vibra positiva?

Esa escena paradisíaca, casi todo el proyecto se trabajó en Miami y con mucho hombre, mucha testosterona. Una vez que llegó la parte visual me di cuenta que no hay representación puertorriqueña y eso me dio mucha tristeza, porque no fue a propósito: la ayuda que te llega tú la agarras. No tuve el privilegio de elegir, esa fue la gente que me ayudó y resultaron ser latinoamericanos hombres, pero nadie puertorriqueño. Quise darle un poquito de sabor caribeño y mostrar el talento de la isla, así que usé un colectivo que se llama Sinestesia, que es una producción de cortometrajes y videos con gente súper talentosa. Se quiso hacer en Puerto Rico de manera consciente, la canción me da esta sensación de estar en la playa mirando el horizonte, en un paisaje tropical y bonito. Los toques psicodélicos le dan aires bien especiales. Quería poder enseñar eso, casi todo Puerto Rico es o escenas montañosas o escenas del mar, no importa donde te pares vas a ver el océano, y yo extraño muchísimo eso estando acá hace como 8 años. Esa añoranza quise ponerla en el video.

¿De qué parte de Puerto Rico sos?

Soy de Cabo Rojo, que lo llaman así porque en el atardecer todo toma ese color rojizo que es bien bonito. Yo amo Puerto Rico, tengo una relación de amor – odio, y durante mi adolescencia me metí en muchos problemas y tuve ciertos encontronazos con la vida. En Puerto Rico no había el tipo de servicio de tratamiento médico y psicológico que uno necesita para sobrepasar ese tipo de situación. Dentro de mi privilegio tenía una familia que podía llevarme fuera y terminé en Miami por tener una familiaridad cercana a Puerto Rico. De a poco fui reconstruyendo mi relación con Puerto Rico, volviendo a la escena del crimen, y fui retomando esa relación de amor y aprendiendo a quererlo de una manera distinta.

Tu país es un gran exponente de la movida urbana y esa cuestión de amor – odio se representa siendo una artista totalmente distinta a eso, ¿Cómo llegaste a tu género? ¿Sentís alguna influencia del reggaetón?

Creo que hay como una rebeldía, "esto es lo que se está haciendo así que no lo voy a hacer". Mi relación con la música urbana no es de odio, tengo una hermana mayor y cuando uno tiene hermanas mayores hace lo que ellas hacen, y ellos escuchaban mucho reggaetón, crecí escuchando música urbana y le tengo un cariño muy especial. Es un género que era bastante underground y ellos lograron hacer una industria de un género internacional y llevarlo a esa esfera, me da muchísimo orgullo. En cuanto a mi estilo, mis influencias artísticas han sido más alternativas, más dirigidas hacia el rock alternativo de los 90 de Estados Unidos. Especialmente las mujeres, como Alanis Morissette. Fue bien impactante verla en el Woodstock, ver cómo se podía hacer algo sin perder la esencia desde la mujer. No Doubt con Gwen Stefani dirigiendo la banda con todos hombres, las mujeres irreverentes con una actitud prepotente siempre me han marcado y mi estilo se forja más por ahí.

¿Qué influencia ejerce Miami con todas las músicas latinoamericanas para tu música?

Conocí a Martín, que es el dueño del sello Afónico, hace 3 o 4 años y por él empecé a conocer a esta gente que están haciendo música indie, que no tiene nada que ver con el reggaetón. Mi experiencia en Miami, casi siempre en la radio y con venues de tocar que son especialmente grandes o pequeños, tienes el American Airlines Arena donde toca Marc Anthony y esta gente súper famosa o un cafetín donde se juntan los cantautores. No hay lugares que sean medianos, entonces esa gente no viene mucho a tocar acá a menos que vengas a un teatro, que tiene mucho más espacio que cubrir. Con Martín, como era el guitarrista de Volumen 0 y me lo acordaba porque los escuchaba en la radio cuando iba a la escuela, me ha introducido a esta escena de chamaquitos que están haciendo música alternativa. Pero lo que se consume en Miami es pop mainstream, urbano reggaetón o salsa bien tropical. Mis influencias las cargo desde Puerto Rico y han habido un montón de gente que me ha marcado, gente que escucho mucho ahora y que se están todos yendo a México. Gente como Mon Laferte, que se ha construido en un monstruo gigantesco y me da mucho orgullo. Miami no tuvo el impacto musical que yo hubiese querido.

Teniendo en cuenta lo de los escenarios, ¿Dónde encontraste para tocar en Miami? ¿O te vas a otras ciudades?

En Miami yo he sido bastante selectiva, lo mismo que en Puerto Rico que tienes el mismo problema. Los tomo con pinzas, porque siento que si me pongo a cantar en cualquier lugar me vuelvo demasiado accesible. En la ciudad donde vivo debo ser selectiva con las cosas que hago, entonces hay un hotel que tiene una plazoleta bastante tropical, el piso es en arena y tiene unos tikis que es la barra con pajilla y al aire libre completamente. Ahí vi a Vanessa Zamora y me encantó y tenía un show para marzo que por la pandemia se canceló. Ese tipo de cosas así me interesa hacerlo en Miami y en Puerto Rico, hacer un show que valga la pena y sea de un tamaño moderado en vez de hacer muchos shows.

¿Y en México o Argentina ya pudiste tocar?

México es tan grande y tan extenso que me parece que hay mucha más oportunidad de hacer shows y gira. Fui en 2018 para el lanzamiento de Ojos de Diamante y luego volví en el 2019 de gira con los chicos de Lynx, que son de Argentina, de La Plata, y son amigos muy queridos. Ahí tuve esa experiencia de estar con alguien más establecido y poder aprovechar esa oportunidad de tocar en diferentes lugares que no fueran agotadores. México tiene ese encanto de que tiene sus teatros grandes y venues de shows de música en vivo donde han tocado Natalia Lafourcade, Julieta Venegas, Mon Laferte, Vanessa Zamora o Zoé. En Argentina tuve la oportunidad de tocar en varios lugares y a fin de año fui a tocar en el festival Nuevos Vientos, que fue una experiencia bien bonita.

Cuando se retome todo esto, ¿Pensás volver a Argentina?

Sí, mi experiencia allá fue bien bonita no solamente con público sino con músicos. Por cuestiones de logística es mejor tener una banda allá que llevarla de Miami, y la experiencia de músicos de allá fue muy lindo. Especialmente en el festival de La Plata, fue muy lindo ver esa comunidad de adolescentes súper fanáticos de la música en general, muy dispuestos y con una curiosidad muy grande de estar allí. Sin duda vuelvo.

¿Estás preparando material nuevo? ¿La pandemia ayudó a eso?

Yo soy increíblemente dramática y al principio de la pandemia me afectó mucho por el hecho de que en el 2019 se trabajó para sacar el disco y el 2020 era específicamente para irme de gira. Se habían presentado oportunidades increíbles como el festival South By Southwest para marzo, el Latin Alternative Music Conference en el verano, tenía shows de esos que iban a tener un impacto grande en mi carrera porque te dan más credibilidad. Para mí fue muy duro, me la pasé los primeros 4 meses en una depresión terrible por haber invertido tanto para ver todo tronchado. Me tomó un tiempo recomponerme, pero hace un mes empecé a escribir material nuevo, hacer esqueletos y mandárselos a Martín. Parte de eso tiene que ver con ver que Ojos de Diamante estaba teniendo un impulso en algunos lugares.

¿Te salen las letras más introspectivas teniendo en cuenta todo eso?

Cuando yo escribí el disco Destrúyeme andaba pasando por un proceso de rompimiento y dramática como siempre, ese era mi canal para poder expresarlo, entonces ahora emocionalmente me encuentro en un buen lugar y mi problema era cómo escribir desde un buen lugar sin necesidad de estar creando drama ni caos en mi vida. "¿Qué tengo que decir cuando no hay caos en mi vida?" Esa ha sido la nueva meta, escribir desde un buen lugar emocional y espiritual.

¿Qué es lo que sigue en tu carrera?

Un nuevo sencillo que salga el año que viene. Todavía no tiene nombre ni fecha, pero va por el lado de Ojos de Diamante.