Palabras nuevas para responder

concha corazon

CONCHA CORAZON, el primer EP de la Tucumana Agostina Concha Barraza (Gozh), es un ejemplo de pop local con mucha personalidad. Letras sinceras, metáforas sencillas muy bien logradas y una vibra tucumana que suma un tono fresco al sonido actual. El disco, grabado en los estudios “La Posada” de More Gemma y “Estudio Átomo” de Barbi Recanati, contó con la producción de Natalia Perelman, ingeniera sonora y fundadora de la Red De Mujeres en el Sonido.


Por Elías Fernández Casella

El disco, disponible en Spotify, abarca cuatro canciones que parecen construir un refugio, un lugar acogedor donde Gozh canta “contándole a los otros lo que le pasó, pidiendo explicaciones y tranquilidad / probando los sonidos para descubrir amor”. Las melodías son gancheras, espontáneas e inteligentes, con mucho trabajo en los arreglos. Tienen esa capacidad de llegar pronto a un resquicio solapado de las emociones incluso antes de escuchar las letras.

«Mis letras son tucumanas», reconoce. «Tienen una cuestión distinta a la ansiedad que manejan las letras porteñas, lo corto de las letras. Me hacen burla mis amigos porque dicen que hay una tendencia folklórica en que yo hago canciones en tres cuartos. No es a propósito. Cuando hablé con la productora le dije "yo quiero este sonido, quiero que sea pop"». El disco tiene sonidos telefónicos, arreglos en 8 bits. Su propuesta es un sonido enérgico acompañado de una voz dulce que acompaña la letra con cierta ambigüedad. Hay poca distorsión y casi ninguna guitarra.

«La idea era que el disco tuviera ruidos y sonidos de cartas que no llegaron, mensajes que no fueron oídos, que no llegaron a destino. Esa era la consigna sonora». Agostina planea completar la selección con nuevos singles en los próximos meses. «A mí me gusta más el disco”, marca. Y agrega: “Escucho La hija de la lágrima (Charly García) desde que empezó la cuarentena. Pero así funciona la música ahora».

El EP fue masterizado por Eduardo Bergallo (Puro Mastering), y participaron en su grabación músicos como Facundo Gómez, Mario Corronca (Groove Move), Roberto Saver (Mil hojas), Ignacia (Ignacia Música), Federico Mocheggiani (Los Paella), entre otros.

Quienxs lo hicieron posible
Concha Corazón fue posible gracias a una convocatoria del Instituto Nacional de la Música. «Lo fundamental fue el apoyo del INAMU», dice Gozh, que ganó en noviembre de 2019 el Fomento Nacional “Primer Disco”. Y agrega: «es un subsidio para artistas emergentes. El requisito es que no tengas nada, lo cual era ideal para mí, que tenía todas mis canciones y las había empezado a tocar en vivo. Estaba al tanto de que muchos artistas que conozco se van a estudios de grabación y hacen una producción mucho mayor. Daba por hecho que no iba a quedar seleccionada, así que fue increíble. En un año estaba grabando mis canciones, que acababan de crecer».

«Estaba muy interesada en trabajar con mujeres», dice Agostina. «El trabajo que están haciendo las ingenieras en sonido, las músicas, me parece un laburo increíble. Empecé a buscar nombres, a preguntar y averiguar. Llegué a Natalia. Hablé con varias personas muy buena gente y piolas también. La producción y los sonidos la hice con Natalia Perelman, que es una capa». Productora que además mezcló y grabó. Es ingeniera en sonido, representante de Red de Mujeres en el Sonido de CABA y a nivel país. Gozh, que se pasó un año yendo y viniendo de Buenos Aires a Tucumán, trabajó el disco a distancia. Luego se encontraron, por fin, en febrero, listas para grabar.

«Invité a dos músicos de la escena tucumana y viajamos los tres», cuenta. «Ella invitó a un batero y la idea de los temas ya estaba casi lista. Ellos tenían que tocar dándole su onda y pudiendo agregarle ideas. Creo que se sintieron re cómodos también. Fueron 5 días seguidos de grabar 10 horas en estudio. Porque después se terminaban las vacaciones y tenía que volver al trabajo».

«Hablando con Natalia», enfatiza, «me enteré un poco de lo que hacen las mujeres y disidencias en el sonido». Gozh remarca como fundamental la presencia de Natalia y de la Red de Mujeres, que «me orientaron posteriormente para todo lo que es la burocracia musical. Las inscripciones a las… cosas».

«Venir acá para que me inviten a tocar allá»
Agostina recuerda a Rosario Blefari, cantante, actriz y escritora que falleció el pasado 6 de julio: «Ella me dio mi primer taller de canciones, a los 16 años. Ya sabía que quería hacer canciones desde ese momento, pero quería ser como ella. Eso fue mutando. Pero me hizo pensar un montón en la aceptación que está teniendo el disco entre el público porteño. Si bien es cierto que en Tucumán pasó, en Buenos Aires las puertas se están abriendo de otra manera. Todas las cosas que me hicieron escribir se refieren a los valles, a mi mamá, y ese es el otro análisis que hago. ¿Cómo puede ser que yo haya tenido que venir para Buenos Aires para que me inviten a tocar en Tucumán?» Llama a reflexionar qué está pasando en las provincias en momentos musicales de este tipo.

Y hay muchas mujeres que tienen dificultades para salir a tocar, protestan por ambientes machistas. Eso nos dificultó un montón poder crecer o madurar allá. Es muy extraño tener que haber viajado para poder estar cumpliendo el sueño de hacer canciones y seguir adelante con la producción de temas y discos.