Para todos los compañeros

Para todos los compañeros

Aun con las manos atadas
escribo poemas para todos mis compañeros
y los que alguna vez caímos
en la trampa de las baldosas flojas
aprendimos a pisar suave en los bordes
o a resignarnos al barro
como quien acude de urgencia
a la guardia de un hospital
y lo urgente se le vuelve lánguido
o insensato.
y pienso que tal vez nos guste lo insensato
desangelar un poco las alas
volverlas negras como un batman porteño
que siempre tuvo miedo de morir solo
sigo escribiendo con las manos atadas
porque por ahí me gusta perderlo todo
solo para aprender a empezar de nuevo
por eso en las películas del viejo oeste
siempre estuve del lado de los indios
y le juré al Sheriff de mis años tristes
que volvería
para vengarme y le daría muerte
y aunque sea demasiado tarde
para curarme el espanto
y demasiado pronto
para prolongar el deseo
hoy vengo a suplicarte
que me desates las manos
porque ando medio muerto
de perder duelos con el silencio.
De eso y de nunca escuchar un
piedra libre
para todos los compañeros

 

Por Federico Gastón
Ilustración por Constanza Sánchez

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