Paredes

rocio2

Leer las paredes de una ciudad
es conocer su pulso.
Hay muchas verdades ahí latiendo,
exteriorizando un bombeo sanguíneo
mucho más interno.
Esto lo aprendí leyendo a Galeano
y su “dicen las paredes”.
Después adquirí
la agudeza necesaria para detectarlas
con mis propios ojos.
Entonces, hay que aprender
a leer lo que dicen las paredes
y sus entrelíneas,
porque la voz popular no descansa
cuando hay que alzar un grito
para pedir justicia
o por lo menos
descargar la bronca.
Dejarla ahí grabada
perenne
para obligar a leer
a quienes no quieran escuchar.

 

Poema por Federico Frías
Arte por Rocío Varejao