Pasajero luminoso: Jazz-rock argentino

Pepo


Leopoldo “Pepo” Limeres, tecladista de Pasajero Luminoso, en una charla de café (birra) sobre música

Entrevista: Jeremías Felioga
Fotos: Rocío Eliges


¿Cómo fue tu formación musical?

Arranqué con un piano que compró mi familia cuando tenía 12 años. La guitarra que había en casa no me sedujo demasiado. Tocaba Money de Pink Floyd usando la viola como un bajo. Cuando aparece el piano en casa, me sedujo mucho. Imaginate ese instrumento afinado, acústico. Siempre digo que cambié la pelota por el piano.

¿Alguien tocaba el piano en tu casa?

No. Había una herencia de mi abuelo, que era un erudito del folclore argentino. Era un guitarrista serio el chabón.

¿Y ahí arrancás con clases?

Sí. Arranqué en un conservatorio de barrio, con un gran maestro que se llamaba Ferruccio Marzán. Con él estudié un año, hasta que me quisieron sentar para tomarme examen. Y ahí no quise saber nada. Yo pensaba que no se podía juzgar a alguien por como tocaba. Yo lo hacía porque quería, lo disfrutaba.

¿Y cómo siguió tu formación?

Fue bastante autodidacta. Pero también tuve la suerte de cruzarme con Virgilio Espósito.

¿Cómo fue ese encuentro?

Cuando tenía 15 o 16 años íbamos a verlo tocar en un restorán que se llamaba Los Teatros. La gente no le daba mucha bola, la mayoría no sabía quién er
a. La única familia de desaforados que le aplaudía todos los temas éramos nosotros. Un día el viejo se acerca y pegamos buena onda. La cuestión es que mi vieja le pregunta si el sábado siguiente iba a estar tocando ahí, porque era su cumpleaños. Virgilio le dice que lo espere, y vuelve con su DNI en la mano: -Mirá piba. Cumplían el mismo día. Al sábado siguiente él no fue a laburar, pero se sentó en la mesa con nosotros y después fuimos a su casa. Nos preparó unas tortas -Virgilio era Maestro repostero- y nos quedamos ahí con su esposa. Había un piano eléctrico en la casa, y mi viejo me vendió (risas). Le dijo que tenía un pollo que tocaba. Toqué delante del viejo y se enamoró. Me ofreció estudiar con él.

¿Y cuánto tiempo estudiaste con él?

Más que estudiar era estar con él. No estudiaba una mierda en realidad (risas).

¿Y pensás que aprendiste algo en ese tiempo?

Antes pensaba que no. Pero ahora me di cuenta que sí. Que aprendí mucho. Era todo muy improvisado. Charlábamos de música, estaba con él.

¿Y qué escuchabas en ese tiempo?

Lo primero que compré fue Jazz. Casettes de Armstrong y Ray Charles.

¿Y con el rock?

Tocaba rock and roll clásico. En todas las fiestas me pedían ese tipo de cosas. Por eso después nunca quise tocar tanto esa música. Después, en el secundario ya le apunté a Piazzolla, Miles Davis… Admiré siempre esa música. No me dio el cuero para hacer eso, porque para tocar como Piazzolla tenés que romperte el orto estudiando.

Y en el medio de todo esto y Pez ¿hubo alguna banda?

Tuvimos alguna bandita en la secundaria, donde cantaba y tocaba el bajo. Después alrededor de los 20 años toqué en una banda que se llamaba Mongo. Hacíamos rock, pero a todos nos gustaba Piazzolla, Miles Davis y Zappa.

¿Y el rock argentino?

Sacando a Charly y a Serú, que me lo fumé todo por mis hermanos, el rock argentino me llegó después.

¿Cómo es tu llegada a Pez?

Fósforo (García, bajista de Pez) había tocado en Mongo. Era hiper Spinettoso cuando tocaba Fósforo. Cuando entro a Mongo, la banda se reformula: cambian el bajista y el baterista y entro yo con los teclados. Esa es mi primer banda de experimentación. Tocamos en algunos tributos a Zappa, y no mucho más. Paralelamente había armado un trío de jazz con unos amigos. Lo tocaba para el orto seguramente. Pero eran los primeros pasos. Después de eso toqué un tiempo con un amigo, en un grupo de música popular que se llamaba El club del ritmo. Ahí aprendí un montón de música latinoamericana. Cosas que no había escuchado en mi vida. En ese momento llega un llamado de Pez.

Llegás a una banda consolidada, que ya venía con varios discos y muy buenas críticas. ¿cómo fue eso?

Entro a un trío que es una pared de sonido. Llevó un buen tiempo encontrarme en la banda. Saber cómo tenía que tocar en esa pared. Conocer un Rhodes. Yo no había tocado rock tan pesado. Era más pianista, más acústico. Me fui haciendo tecladista con los años.

Empezás con un disco muy complejo como Folklore.

Sí. Pero eso lo venía escuchando mucho desde la secundaria. La Mahavishnu Orchestra y King Crimson. Ese lugar jazzrockero era - y es - mi lugar.

Pepo tocando el piano

 

¿Es donde podés juntar todo lo que te gusta?

Claro, porque también me gusta el folclore, el tango, el jazz. Me encanta el Cuchi (Leguizamón), ese folclore profundo me fascina. En realidad toda la música cuando es profunda me gusta.

Salís de Pez en un momento muy bueno de la banda. ¿Cómo es esa transición de tocar en Vórterix o Niceto a empezar de nuevo con otra banda?

Cuando me voy de Pez me saqué una mochila (que en realidad no era mía). Porque en el último tiempo ya no tocábamos el repertorio más jazzrockero que a mí más me gusta del grupo. Se tocaba otra cosa, y eso yo no lo decidía. En la época que me voy, era muy cabezón lo que se estaba haciendo. Estaba de más ahí. El punk rock me gusta, pero no es mi ADN. Yo me imaginaba un Pez más Fish, más Serú Girán.

¿Considerás positivo tu paso por la banda?

Obvio que fue positivo. Pasé momentos hermosos, toqué en muchos lugares, aprendí un montón de cosas. Aprendí también lo que no hay que hacer. Ahora estoy feliz de hacer una música que me identifica más. El ADN pecero lo tengo igual. Me pongo a hacer un riff y me salen naturalmente peceros.

¿Cómo te modificó el hecho de pasar a tocar casi siempre temas de otros, a ser preponderante en la composición de las canciones?

Se está dando un poco que soy el que más carne lleva a la parrilla. Pero todos llevamos un poco. En realidad las canciones se terminan de armar en la sala. Yo quería que firmemos los temas como Pasajero Luminoso. Lo hablamos, pero los chicos pensaron que no debía ser así. Me parece que aunque sea uno el que componga la canción, la identidad de esa canción se la dan los músicos que la graban. Siempre pongo un ejemplo tonto: Los Doors firmaban sus canciones como Los Doors. Pero cuando se murió Morrison, Los Doors no existieron más. ¡¿y qué importa?! ¡El grupo era el grupo viejo! Eso que vos escuchás y ponés play veinte mil veces, es una banda sonando. Es raro lo de firmar una canción.

No estás muy de acuerdo con eso…

Es lo mismo que todos los temas que firmó Charly García con los grupos que tocó; o Spinetta con Jade. Si Spinetta no hubiese tenido a esos monstruos tocando al lado, no hubiese sido lo mismo. Es injusto. Está muy metido en la sociedad: “El Autor”, “El Creador”. Está bien, pero ese creador sólo está tocando en el subte. No puede hacer otra cosa si no tiene músicos que la estén peleando con él.

¿Y qué es Pasajero Luminoso para vos?

Pasajero es un proyecto que en ningún momento pensó en ser algo en particular. Era hacer música. Y nos encontramos con un grupo instrumental hermoso. Con músicos (Juan Pablo Moyano en guitarra, Pablo Valotta en bajo y Fabián Miodownik en batería y percusión) que están capacitados para hacer lo que sentimos. Y ahora es hacer historia, seguir haciendo música.

¿Fue planeado el hecho de que sea una banda instrumental sin voz?

No, el grupo se puede abrir a muchas cosas. En algún momento pueden aparecer voces, instrumentos de viento, percusiones. Yo me la paso cantando melodías arriba de los temas y pienso en el Negro Rada. Sería espectacular algo así. Invitar a cantar a Rada o a Gabo Ferro.

Mezclan muchas músicas: jazz clásico, rock progresivo, folclore argentino, tango, elementos de candombe   uruguayo... ¿Cómo se hace para que esas cosas convergan y no quede un cocoliche medio raro, sino que sea algo original de Pasajero?

Hay cosas que uno tiene claro desde que empieza con la música. Yo tuve siempre claro qué es la Fusión. Nunca compré la de “esta banda hace rock-folclore porque tienen un sicus”. ¡Eso no es fusión flaco! La fusión tiene que ser natural. ¿Cómo no voy a sonar argentino si soy argentino?. Hay gente que no lo ve. Entonces se nota demasiado que está forzado. Si no respetás tu folclore, lo más probable es que si hacés algo folclórico sea falso. Lo mismo si no respetaste el tango, pero realmente respetarlo eh: escucharlo y llorar. Yo he conocido gente que me ha dicho: “el folclore es una mierda”. Y yo por dentro sangraba, ¿cómo podés decir eso? tan despectivo. Y esa persona después escuchaba Rata Blanca. Y no es que esté mal escuchar Rata Blanca, o la música de afuera, es linda la música de afuera; pero tenemos una identidad como país que es muy valorable, muy rica. Acá hay gente que es muy tonta, que cree que todo lo de afuera es mejor, solo porque viene de afuera. Por eso me parece normal que salga lo que sale en Pasajero. No puede no salir eso, es lo natural para nosotros.

Negar el tango y el folclore, es negar gran parte de la música argentina.

¡Obvio! Pero sobre todo te lo digo desde el músico. Un músico argentino no puede no haber escuchado al Cuchi. Hay cosas que no pudiste no haberlas pasado. ¡Sos un boludo si no! No es necesario que seas fanático y vayas a las peñas. Ni que seas American Psychobolche (risas) tampoco. Pero hay cosas realmente deslumbrantes que no te las tienen que venir a vender. Si sos músico tenés que buscar.

Está por salir Afuerino (Nota del Redactor: salió el 4 de Junio y se puede adquirir en los recitales o en el puesto 67 de Parque Rivadavia), su segundo disco, ¿qué cambios notás respecto del primero?

En el segundo disco de un grupo se empieza a gatear. En el tercero te parás. Y a partir de ahí podés caminar. Esto es paciencia y contrucción. Hay mucho por recorrer y no tenemos ansiedad. Queremos disfrutar y hacer todo el under que podamos. Después de todo eso, y hacer mil veces los temas de los primeros discos y que salgan de taquito, recién ahí podemos empezar a correr.

No se te caen los anillos por arrancar otra vez de cero…

No, porque hago lo que quiero y estoy convencido. Este segundo disco es un salto de calidad muy importante. De audio, de composición, de todo. El primer disco tiene más “cancioncitas”, este tiene más propuestas.

¿Cómo es eso de “más propuestas”?

El primer disco tiene eso de una melodía principal del tema, más formato canción. En cambio este tiene más solos, más rock, menos folclore, nada de candombe, más jazz-rock. También baja menos que el primer disco, tiene un poquito más de power. Afuerino, también está influenciado en los vivos que hicimos con el primer disco. La necesidad de hacer shows más interesantes. Salir con un tema a cachetearte. Eso no quiere decir que vamos a cambiar en función del público. Porque sino, caés en el error -en el cual caigo a veces- de modificar lo tuyo en función del que escucha. Y eso no me va. Al que no le guste que no venga más. El otro día fui a escuchar a Epumer-Machi-Jodurcha, y lo que más me voló la cabeza fue justamente eso: ¡no los corre nadie! Tocan la nota en el momento que tiene que sonar.

También tienen 50 años tocando…

Sin dudas, pero de eso tenemos que aprender. ¡Eso es la música! “no quiero convencer a nadie” se llama.

¿Pensás que la música tiene que tener alguna función social?

La música viene para hacernos la vida un poco más fácil. La función social de la música es iluminarnos, enseñarnos, abrazarnos, cuidarnos. ¿Qué seríamos sin música? Es parte de lo que somos. El otro día lo escuchaba a Rubén Juárez en Encuentro en el Estudio. El gordo tocaba el bandoneón como si fueran dos personas diferentes: una tocando y otra cantando. Es increíble. Me emocioné mucho. Y eso que lo tuve varias veces en casa –mi vieja lo invitaba a tomar whisky-. Pero esa es la música. Gente que logra la emoción así. Y pensar que hay mucha gente que ni lo conoce a Juárez. Yo siento que estoy muy lejos de eso.

¿Te interesa más acercarte a eso que vender más discos?

Sí, es buscar la emoción. Después vender…soy un convencido de que si hacés las cosas con el corazón te va a ir bien.

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5 discos de rock internacional
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Music from big pink (The Band)
Troilo-Grela (Troilo-Grela)
The Lost Trident Sessions (Mahavishnu Orchestra)

Banda ideal
Voz: Gabo Ferro
Batería: Moro
Guitarra: Hendrix
Segunda guitarra: John McLaughlin
Bajo: Jaco Pastorius

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