VERSO A VERSO: Punto de Encuentro con Malu Kruk

malu

Por Javier Martínez Conde
Foto por León Giachero

 

¿Cómo fue tu primer contacto con la poesía y cómo influyó en que decidieras embarcarte en la escritura?

Mi primer acercamiento fue a través de mi abuela Irma. Ella tenía libros en su casa y, sin querer, recuerdo que una vez chusmeándolos encontré "Crepusculario" de Neruda. La sensación de que se pueden nombrar ciertas sensaciones o sentimientos de esa forma, me impactó. Antes, ya tenía diarios íntimos y cuadernos donde anotaba frases de películas, refranes, palabras que me gustaban cómo sonaban. Todavía ahora conservo varios de esos registros. Creo que cuando era pibita tenía mucha más conducta y creatividad con el lenguaje. Y creo que los grandes poetas son grandes porque no perdieron eso, esa mirada nueva ante las cosas. Me embarqué casi por necesidad. En casa éramos muchos y la escritura fue "mi habitación propia", parafraseando a Virginia (Woolf).

¿Qué tipo de preparación o búsqueda tuviste? ¿Hay algún taller o alguna lectura puntuales que quisieras mencionar o recomendar?

Talleres imprescindibles con Isabel Vassallo y Osvaldo Bossi, espacios hermosos donde germina lo mejor de cada uno con el lenguaje. El trabajo de leer en grupo es imprescindible al momento de escribir. Hay una magia que sucede cuando tejemos puentes con otrxs y nos escuchamos, en el sentido total de la palabra: cuando el texto funciona como apertura y camino hacia lxs otrxs y hacia nosotrxs mismxs. Lecturas, creo que depende del momento en el que cada unx esté. Hoy te digo Miguel Ángel Bustos, Viel Temperley, Susana Thénon, tengo muchxs referentes. Depende de cómo esté mi ánimo.

¿Cómo fueron la creación de Punto de Encuentro y la decisión de publicar con Peces de ciudad?

En cuanto al proceso del libro, tenía varios poemas, pero no tenía un concepto. Ahí es donde encuentro a mi querida Clara Inés. Ella me brindó herramientas muy valiosas al momento de escribir. La lectura pero con mirada editorial y un tipo de trabajo más personalizado y profundo, como solo se puede hacer en clínica de obra. Respecto a la decisión, cuando logré un número de poemas contundente, decidí buscar editorial. Hubo dos que me convencían para este proyecto y una de ellas me contestó. Peces de Ciudad me brindó no solo la posibilidad de publicar mi libro, sino también el trabajo editorial  y la contención que todx autorx necesita. Agradecimiento especial para Sole (Blanco) por el compromiso y la seriedad con la que realiza su labor.

¿Cómo manejás la frustración o la ansiedad que pueden generar los borradores descartados o los bloqueos creativos?

Me está costando mucho escribir, pues pandemia. Más que borradores descartados, uso mucho el bloc de notas. Trato de no meterme presión, cuando escribo es porque tengo ganas y lo disfruto. No tengo una gimnasia de escritura diaria, eso a mí no me funciona. Tengo momentos prolíficos y otros desérticos. 

¿Qué es +Poesía y cómo surgió la idea de difusión de poemas ajenos?

+poesía es un grupo de amigxs que encaran proyectos culturales. Es, ante todo, un espacio de difusión. Es la posibilidad de mostrar lo que nos gusta. Es gestión y mucho amor por lo que hacemos. La idea la tuvo creo Adri (Agosta) o Kari (Ardizzone), no recuerdo bien, pero el espíritu era difundir voces contemporáneas y de cualquier lado.

¿Y En lo profundo?

Es una iniciativa de un profe mío de la carrera, quien juntó alumnxs y ex alumnxs para encarar un proyecto cultural, en este caso, una revista. También participo en La Ninfa Eco (LNE) coordinado algunas cuestiones de la agenda y proponiendo ideas. Gaby Sambucetty, la referente de LNE, es una gestora con iniciativas muy creativas, buena gente y de la cual estoy aprendiendo mucho.

Está a la vista que la pandemia afectó negativamente a la cultura en general. Sin embargo, libros como el tuyo siguen saliendo a la luz. ¿Cómo viviste vos este nuevo escenario y cómo se trasladó eso a tus hábitos de escritura?

Punto de encuentro se escribió en 2019: es prepandémico. Ilusa de mí que en 2020 le dije a Sole (Blanco):  "esperemos que pase la ola y lo largamos..." y bueno, 2021 y segunda ola. Valoro profundamente el trabajo de las editoriales independientes, antes y ahora más que nunca. Hay mucho amor atrás de estos proyectos, mucha garra. Me afectó, como a todxs, la pandemia. No poder ver a mis viejxs, no conocer a mi sobrinx, no ver a mis amigxs... Pero este es un escenario digno de un cuento de ciencia ficción. Estamos todxs haciendo lo mejor que podemos. En el 2020, estaba más abocada a la lectura que a la escritura. Ahora, de a ratos, a ambas.

¿Qué hace Malu Kruk cuando no está escribiendo

Soy muy amiguera, tengo amigxs históricxs de muchísimos años, décadas diría ya. Me gusta pasar tiempo con mis sobrinxs. Disfruto mucho mi casa. Soy muy observadora de mis conductas y también de la de los demás. Soy bastante inquieta y siempre estoy haciendo algo, pensando algo para hacer mientras, obvio, hago otra cosa jajaja. Trato de estar para la gente que quiero y ver  las cosas que me rodean con esperanza, creo en la mirada colectiva y, de no ser por la literatura, no podría conciliar ciertos aspectos de la realidad.

 

Malu Kruk (1985, Lanús) Profesora en Lengua y Literatura. Gestiona -junto a otrxs compañerxs- el espacio de difusión +poesía.
Participa, también, en La Ninfa Eco y ELP (En lo Profundo Revista, revista de ensayo y literatura). 
Punto de encuentro (Peces de Ciudad Ediciones) es su primer poemario.