Vuelve el naranja

Orange is the new black

Por Rocío Eliges

Para despejar dudas, no, no hablo de Scioli, si no de una de las series más vistas de Netflix que ya lanzó su tercer temporada. Hablo de Orange is the new black.


La serie transcurre en una cárcel de mujeres estadounidense (que lejos está de ser glamorosa, pero es un paraíso a comparación del mundo carcelario argentino, y presumo que debe ser bastante mejor que la realidad de las presas allí también). A través de los capítulos, además de introducirnos en los conflictos personales de la protagonista, Piper Chapman (Taylor Schilling), vamos adentrándonos en las problemáticas de la convivencia en la cárcel y en cada episodio conocemos la vida de una de las reclusas antes de ser presa y cómo es que llega allí.

La presencia de tantos personajes y tantas tramas en simultáneo, brinda un dinamismo a la serie que la hace más que interesante y llamativa. También permite que se abarquen distintos géneros, aunque prima la comedia, encontramos bastante drama y hasta cuotas intensas de suspenso.

La historia comienza con la llegada de Piper, una chica adinerada e instruida de “familia bien”, que ingresa a la cárcel de Litchfield para cumplir una condena corta por una error de su pasado. El elenco que presenta la serie es excelente, presentando nombres como Laura Prepon (Donna en That ’70s Show), Jason Biggs (Jim en la saga de American Pie), Natasha Lyonne (Jessica, también en American Pie), KateMulgrew ( Kathryn Janeway en Star Trek: Voyager),y Laverne Cox (Quien no tuvo grandes papeles hasta ahora, pero es una conocida defensora de los derechos LGBT y es la primer mujer trans nominada a un Emmy como actriz). Gracias a la variedad y riqueza de los personajes, todos construidos de manera muy precisa y profunda, llegan a tocarse temáticas sociales como el racismo y la xenofobía, problemática central en la cultura estadounidense, la religión y la sexualidad (aunque por momentos abuse un poco de las escenas de sexo lésbico, que ahora están tan a la moda).

Vale la pena aclarar que la serie se basa en el Best seller escrito por Piper Karman, que relata sus vivencias durante el año que pasó en la cárcel. Cada temporada tiene un pequeño eje temático que las diferencia entre sí y nos mantiene, como espectadores, firmes frente a la pantalla. Por lo que recomiendo fuertemente para pasar este invierno comenzar a meterse en este mundo de alianzas, traiciones, romances y complots, pero con precaución, porque puede generar una pequeña dependencia, y hasta el 2016 no tendremos nuevas noticias sobre el lanzamiento de la cuarta temporada.

 

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