Zamrock (o Como el rock salvó a una nación del silencio)

Por Lucas Aguirre

El 24 de octubre de 1964 terminaba una era. La época de ser una colonia inglesa finalmente concluía. Zambia era ahora una nación soberana que debía enfrentar dificultades, entre ellas el vacío cultural que habían generado años de dominio extranjero. El pueblo finalmente libre de influencias foráneas tenía ahora la misión de hacerse conocer, de plantar su grito ante el mundo en una época que estuvo marcada por el deseo común de muchas naciones africanas: la libertad.

Kenneth Kaunda como presidente de la república era consciente de esto. Pero el futuro se volvió oscuro para la joven nación del río Zambeze, debido a que hacia los años 70's su industria del cobre (uno de sus principales recursos) quiebra, llevándose con ella el optimismo de progreso para el pueblo. A eso debemos sumarle el desprecio sufrido por el simple hecho de ser una nación que velaba por la libertad en Sudáfrica.

Kenneth Kaunda, presidente de Zambia.

Sin su mercado del cobre e ignorada por apoyar la lucha contra la injusticia sufrida en uno de sus países vecinos, Zambia quedó totalmente aislada del planeta, sumida en el olvido y con un mensaje que difícilmente fuese escuchado por el resto del mundo. Sin embargo, las medidas de Kaunda lograron que ese mensaje pudiese salir del país (tal vez a pequeña escala), al punto que hoy un argentino luego de 40 años esté hablando sobre el mismo. El presidente era un guitarrista, amante de la música, y sus medidas a favor de las artes se hicieron notar; una de ellas (que es la que nos concierne) dictaminaba que el 95% de la música que fuese emitida en las radios debía ser nacional, y así fue que la música Made In Zambia comenzó a tener más valor, a tenerse más en cuenta por sus propios habitantes. Fue entonces, cuando el pueblo comenzó a hacer música y la juventud encontró en esa herramienta la oportunidad de hacerse escuchar.

 Además del antes mencionado Kaunda aparece en escena Edward Khuzwayo, quien fue responsable de que muchos jóvenes artistas tengan la posibilidad de grabar discos. Lo que quería en sus propias palabras era "Captar el grito de la juventud" y así se transformó en el más importante (y tal vez el único) productor en la escena de un nuevo movimiento que emergía; el Zamrock. El mensaje era claro, los artistas querían cambiar el paradigma nacional y mundial (como muchas juventudes en esa época). Tan solo basta con leer los nombres de sus albumes para reconocer ese deseo, podemos citar a Youth Power de Blackfoot, Black Power de The Peace o Love and Freedom de Keith Mlehvu.

Muchas bandas y solistas llegaron a ser reconocidos en Zambia gracias al trabajo de Khuzwayo. Algunos músicos incluso grabaron discos en el exterior en países como Kenia, o el caso de 99% Confussion de Ngozi Family Band que fue grabado en Londres (pedazo de ironía) y pudieron a dejar un mensaje para futuras generaciones gracias a acciones como las de Kaunda o Khuzwayo. Por mencionar algunas (sino todo esto perdería la gracia) Witch, cuyo disco Lazy Bones es considerado el mejor disco de la historia del rock zambiano, Rikki Ililonga, Chrissy Zebby Tembo, Paul Ngozi, Amanaz, Mike Nyoni o Ngozi Family Band (que fue formada entre otros por los antes mencionados Ngozi y Tembo).

Fue una época marcada por la juventud y su expresión, pero finalmente las medidas autoritarias y los gobiernos totalitarios acallaron esta expresión con violencia, quisieron apagar ese grito. De todas maneras, por más palos que hayan puesto el Zamrock y su mensaje sobrevivieron y nos dejaron una clara consigna: "El rock no reconoce fronteras".

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